El tamaño importa

Me fui acercando despacio a donde las tres me parecían estar esperando, cuando llegué a su altura se pusieron a andar a mi lado, pero antes de que pudiéramos abrir la boca siquiera, ya se nos habían unido dos chicos mas, uno el tal Juanpi que enseguida se situó junto a Maite. Después de esto, al ver que ninguna de las tres hablaba conmigo sobre lo que fuese que estaba pasando, yo opté también por permanecer en silencio sin decir nada de nada. Solo unos minutos después, también se nos unió Gonzalo, poniéndose junto a Maite, al otro lado y entablando también conversación con ella, vi como entre él y el tal Juanpi parecía estar la situación bastante tensa.

Os aseguro que no sabía muy bien como encajar todo esto, el ver a Maite hablando de forma tan amigable con esos tíos me estaba sentando considerablemente mal, pero especialmente en al caso de Gonzalo, al que cada vez me costaba más tragar, sobre todo después de mis sospechas de que había dicho algo de mí y por esto esa situación. Creo que se me debió de empezar a notar en la cara, porque Marta se colocó a mi lado, se alzó un poquito y me susurro al oído:

– No te preocupes, eres tú quien le gustas, no él. Luego te lo explicamos todo, por favor, no hagas nada, ¿vale? -me pidió.

– Vale -asentí, a la vez que también lo hacía con la cabeza, pero muy poco convencido de la conveniencia de ello.

– Gracias por ser tan comprensivo -dijo Marta, cogiéndose de mi brazo y pegándose a mí.

En ese momento vi como Maite miraba de reojo hacia mí, creo que esperando que no hiciese nada raro, del estilo de saltar sobre Gonzalo y partirle la cara, en fin, eso me pareció durante unos segundos. Digo segundos, porque casi de forma instantánea, según vio a Marta que se abrazaba a mi sujetándome por el brazo, dejo de mirar de reojo para volver la cara por completo y mirarla fijamente, como si quisiese taladrarla, me pareció una mirada de esas de: “o lo sueltas o me voy a por ti y te sacudo el polvo de encima”, lo que me desconcertó aún más.

Me di cuenta de que Marta se soltó en el acto, después me miro, y sonriéndome ladinamente me dijo:

– ¿La has visto verdad? Así que estate tranquilo veas lo que veas, después de eso no podrás negar que realmente está interesada en ti.

Tras decirme esto soltó una carcajada guiñándome un ojo, en ese momento Maite pasó a mirarla con unos ojos que parecían querer asesinarla. Marta siguió a mi lado, solo que a los tres minutos teníamos a su sombra particular con nosotros, el resto del camino hasta los coches fuimos los tres hablando, aunque me di cuenta también de que al igual que no perdía de vista a Maite ni un instante, ella parecía que tampoco me la quitaba de encima a mi durante mucho tiempo. Lo cierto es que pese a todas las seguridades que Marta había puesto ante mí, seguía sin hacerme la menor gracia verla con esos dos tíos en tan buena sintonía, y lejos de mi alcance.

Cuando regresamos por fin a los coches, hubo varios cambios en la composición de la gente que íbamos en ellos, algunos se cambiaron de coche. En el caso del de Maite, de nuevo pasamos a ir los cuatro en el, dejando fuera a Gonzalo y a Juanpi. Lo mejor del caso es que, como aunque íbamos a comer todos juntos al mismo sitio en una pequeña ciudad cercana, después cada uno íbamos a verla un poco por nuestra cuenta hasta la noche, ya que teníamos prioridades diferentes para la visita. Como tres de nosotros vivíamos juntos, Marta era la mejor amiga de las dos, y los cuatro queríamos ver lo mismo, nadie vio extraño de que prefiriésemos ir juntos en el mismo coche, aunque no por eso Gonzalo y el tal Juanpi dejaron de poner mala cara cuando se vieron obligados a cambiar de vehículo.

Por el camino durante los primeros minutos estuvimos en silencio, creo que esperando cada uno de nosotros que alguien empezase la conversación, al final fui yo quien se decidió a ello.

– Bueno, ¿puedo saber por fin que es lo que pasa? -pregunté.

– Sentimos lo de esta mañana Dani -dijo Sara-, es que estábamos enfadadas contigo.

– ¿Y conmigo porque?, si no he hecho nada, además anoche nos fuimos a dormir bien, no habíamos discutido o algo así -me sorprendí un poco.

– Veras, es que escuchamos contarle Gonzalo a Juanpi, ya sabes, el otro pesado que no para de molestarme, que tú y él habíais hecho una porra sobre quien se me ligaría -dijo Maite-, por eso cuando te levantaste esta mañana y te sentaste a mi lado me levanté. La verdad es que estaba bastante enfadada contigo por ser capaz de hacer eso -dijo Maite.

– Es mentira, no dije nada similar, créeme Maite. Me parece que cuando lleguemos voy a tener una conversación muy seria con alguien, me parece que ese gilipollas lo mismo hoy sale calentito y todo -dije muy enfadado.

– No, eso es justo lo que no quiero Dani, que te pelees por mí -dijo Maite.

– Pues lo siento mucho, pero me gustas, y cada vez más, pienso pelear por ti con quien sea -dije con doble intención, intentando calmarme un poco a la vez.

– Jajajajajajajajajaja, pero que cabròn que eres -soltó Sara.

– Mira que solo por verte pelear por ella soy capaz de intentar ligármela yo también -dijo Marta riéndose también.

– Jajajajajajajajajaja -se limito a reírse Maite, poniéndose un poco colorada, pero mirándome de reojo con evidente cariño.

– Vale, ya esta, dejar de reíros anda. Ya sabéis a que me refería, en los dos casos -dije adelantándome al verlas con ganas de seguir pinchando-. No voy a decir que me ha gustado ver que te has ido con esos dos antes de aclararlo, y mucho menos el que te hayas estado riendo con ese cabròn de Gonzalo, porque no, sabes que no ha sido así, de hecho sabes de sobra que me he enfadado con ello -le dije específicamente a Maite.

– Lo sé, pero estaba intentando sacarle lo de la apuesta que habíais hecho, queríamos darle un escarmiento las tres -dijo Maite.

– No entiendo porque, solo hay que confrontarlo y que tenga narices a negarlo delante vuestro –dije.

– Dani, él no nos dijo nada a nosotras, se lo dijo a Juanpi y le escuchamos. La culpa fue nuestra por creerle y no preguntarte a ti directamente en cuanto te vimos -repuso Sara.

– Lo cierto es que con lo que nos estuvo contando tu hermana de ti, bueno, supongo que hicimos mas caso de lo que dijo de tu pasado y como eras, que de lo pillado que te había visto con Maite, lo sentimos Dani -dijo Marta.

– ¿Como que lo que os contó mi hermana?, ¿qué fue lo que os contó? -pregunte mosqueado.

Por lo visto, el último día Eva se las apaño para poder hablar con las tres a solas y explicarles un poco sobre mí. Conociéndola tan bien, supuse lo que habría pensado Eva, y en cierto modo no negare que tenia muchísima razón, sin duda pensó que yo no revelaría ciertas cosas que Maite debería de saber para luego nos encontrarnos con sorpresas desagradables que surgieran de modo espontaneo. Eso si, por lo que vi lo contó dejando muy claro el cambio que había dado y como de verdad, Maite me interesaba en serio, más que ninguna otra chica que ella me hubiese conocido.

El caso es que por lo que me estuvieron explicando, cuando Gonzalo se lo dijo al otro chaval y lo escucharon lo dieron por bueno, acorde con lo que les había contado mi hermana sobre mi pasado comportamiento con las chicas. No tenéis una idea de cómo me jodío en ese momento, por un lado la ayudita de mi hermana, y por otro la confianza de esas tres en mi, especialmente la de Sara y Maite, con las que llevaba bastante de convivencia como para que supiesen ya a estas alturas de palo iba.

No digo que no las entendiese, ni que no las diese la razón a todas ellas en que ese podía haber sido sin el menor género de dudas, un comportamiento mío en el pasado, pero que queréis, después del tiempo que llevábamos juntos, me escoció, como comprenderéis, especialmente en el caso de Maite. Por otro lado, también entendí la jugada de Gonzalo, si él les llega a decir algo, más que posiblemente las chicas lo hubiesen cogido con pinzas, pero al decírselo a otra persona de forma que ella pensasen que lo habían escuchado de pura chiripa… podía crear en ellas, como así había sido, un poso de desconfianza sobre mí. Sara pareció leerme la mente en parte…

– Perdona, sé que no debimos actuar así sin haberlo hablando antes contigo, llevamos viviendo el suficiente tiempo viviendo juntos como para no haberle tenido que dar crédito, especialmente Maite y yo -dijo Sara.

– Si, perdónanos, no debimos actuar así. Mira, lo que estaba intentando es que me lo confirmase y me dijese que apuesta habíais echo según él, lo que fuese, para después darle en los morros contigo -me explicó Maite.

– ¿Y?

– Nada, no he logrado que admitiese nada, según dijo Gonzalo solo había sido una broma para Juanpi. A este no le ha hecho mucha gracia que digamos, pero delante suya sí que me ha confirmado que se lo dijo, con lo que no se pudo retractar de ello o decir que no, de modo que al final me he enfadado “de verdad” con los dos -dijo risueña.

– Perfecto, de modo que solo “de verdad”, ¿no? -dije no muy seguro de si me tenía que gustar eso o no.

– ¡Oh, venga Dani!, sabes a que me refiero. Cuando lleguemos ya no me pienso separar de ti en todo el día, jajajajajajajaja -dijo riéndose.

– Entiendo, así que ahora ya puedes estar conmigo, después de eso y cabrearte con los otros dos, ninguno del grupo te dirá nada porque estés a mi lado -dije con tono neutro.

– Oye Dani, que lo que Maite ha pretendido decir… -repuso Sara hasta que la corté.

– Se de sobra lo que ha querido decir, pero también sé lo que ha hecho en la primera ocasión en que ha oído algo negativo sobre mí. Si no va a tener confianza en mi nada de todo esto tiene sentido, una relación así esta sentenciada desde el principio, además, si de verdad quiere algo, tendrá salir a la luz en algún momento -dije muy serio y bastante enfadado.

– No ha intentado ofenderte Dani, Maite no pretendió que necesitase el permiso de nadie o que le importase lo que pensasen por salir contigo, pero no te niego que tienes razón en decir lo de desconfiar de ti. Pero eso es algo que puedes aplicarnos a las tres, que se supone que cuanto menos somos tus amigas, perdón por ello de nuevo -dijo Marta.

Después de eso, ninguna dijo nada mas, yo tampoco hable nada. Cuando llegamos fuimos los que más lejos tuvimos que aparcar, por lo que al entrar en el sitio donde íbamos a comer, nos encontramos con que casi todos habían ya ocupado sus sitios. Tal y como supuse cuando vi que los únicos que quedaban de pie hablando y haciendo el tonto, eran Juanpi junto con Gonzalo, estaban esperando ver donde se iba a sentar Maite para ocupar ellos un asiento a su lado. Ellas dijeron que iban un momento al baño, por lo que me senté sin esperar más, decidido a ver qué era lo que hacía Maite cuando esos dos se le echasen encima, la verdad es que estaba para muy poquitas tonterías.

Realmente me sorprendieron las tres, ya que la primera que llego fue Marta que se sentó a mi lado, después se sentó Sara, y por último Maite, rápidamente Gonzalo y Juanpi compitieron por el sitio restante junto a ella, saliéndose al final Gonzalo con la suya. Después de ver esto comprenderéis que muy contento no podía estar, lo empezaba a ver todo como una completa tomadura de pelo por su parte. Entonces llegó la camarera para ir dándonos las cartas para elegir que queríamos comer, entonces, de repente y de sopetón:

– Marta, ¿me cambias el sitio, por favor?, así puedo sentarme a lado de mi novio -soltó Maite por sorpresa.

– Claro, perdona, no me había dado cuenta -repuso levantándose junto con Maite para intercambiarse.

Todo el mundo se quedo mirándonos medio con la boca abierta a Maite y a mí, si mi cara debía de ser como un poema dedicado a la sorpresa, ni os cuento las caras de sus otros dos pretendientes al escucharla y ver como después se sentaba junto a mí en el sitio de Marta. Lo cierto es que hubo un silencio como de unos veinte segundos, con todo el mundo mirando como las dos intercambiaban los sitios, además, cuando Maite se sentó, de inmediato se inclino sobre mi dándome un beso, al que no tarde ni dos segundos en corresponder, poniéndome como una moto por el morbo de la situación. Tras el beso todo el mundo empezó a comentar y preguntar.

– ¡¡¡Anda!!, que calladito que lo teníais los dos -dijo una de las amigas con pareja.

– ¿Y desde cuándo? -preguntó otra.

– Pues realmente desde ahora mismo -dijo Maite para sorpresa de todos-, me lo había pedido, pero no le conteste por putearle un poquito y hacerle pagar algunas cosas -dijo mientras lanzaba una miradita a Marta que todo el mundo pudo ver.

– ¡¡Eh!!, no seas rencorosa, ¿cómo querías que yo lo supiese? -se defendió Marta.

– No lo soy, si lo fuese te habría arrancado todos los pelos, por bruja -dijo sonriendo Maite.

Tras esto todo el mundo entro al trapo, únicamente permanecieron en silencio ambos pretendientes, mirándome a mí con cara de pocos amigos y mal disimulado gesto de estar molestos. Todo transcurrió tranquilo durante la comida, al final logramos que dejasen el tema, aunque os aseguro que me estaba muriendo de ganas de poder quedarme a solas con ella para que me explicase todo lo que había pasado.

Después de comer nos fuimos a pasear y conocer el pueblo, pensaba que solo iríamos los cuatro, pero no, también se apuntaron algunos más, incluidos los dos pretendientes frustrados. Puede que os riais, pero realmente no sabía muy buen qué hacer y cómo comportarme, no me esperaba nada de lo que sucedió en la cena, ahora resultaba que tenia novia, pero realmente no sabía si era de verdad, solo había sido para dar a los otros dos en los morros, estaba bastante confundido, a la vez que esperanzado de que fuese en serio. Se me aclaro la cosa bastante cuando Maite tranquilamente se colgó de mi brazo tras el besazo que me pegó.

Durante todo el tiempo estuvimos hablando de cosas normales, ni por un instante salió a conversación nada sobre nosotros o a que venía todo esto, entre otras cosas porque había más de uno con la oreja puesta a lo que hablábamos. Al final, logramos despistarnos un poco del resto, y fue cuando pude indagar…

– Bueno Maite, ahora parece que podremos hablar, ¿que ha sido eso de la comida?.

– Pues está bien claro no, lo que paso es que acepté tu petición de salir juntos -dijo con total desparpajo.

– Ya Maite, eso lo sé, ya me di cuenta. Pero me refiero a porque de hacerlo así, ¿porque esto va en serio, verdad?.

– No sé si debería de enfadarme por el hecho de que pienses eso siquiera -dijo muy seria Maite-. Por supuesto que va en serio, completamente.

– Lo siento, pero es que me pillaste fuera de juego. Entonces porque hacerlo de ese modo, podías haber esperado o…, que se yo, ¿era necesario todo eso?

– Si, lo era. Sabes, tenias razón, pretendía no ser dura con ellos, vamos no hacerles daño o crear problemas, y por eso no dije nada cuando veníamos. Cuando vi que en el restaurante se preparaban para seguir dándome la brasa fue cuando lo comprendí, no estaba siendo justa ni contigo, ni conmigo, y ellos desde luego no parecían darse por aludidos, así que decidí hacer algo que se lo dejase claro.

– Pues ciertamente tras lo de la comida, no creo que les queden más dudas -admití.

– Por cierto, que ya lo hable con Marta, y esta noche duermes en nuestra habitación. Así que prepárate chaval, porque más te vale rendir a la altura a la que nos contaba que lo hacías, porque si no te vas a arrepentir -dijo, dándome de inmediato un beso.

– No te preocupes, que no serás defraudada -respondí devolviéndola las caricias-, pero, y no te lo tomes a mal, ¿nosotros dos solos, verdad?

Vi como se separaba un poco de mi y se me quedaba mirando fijamente, como calibrándome. Os aseguro que empecé a sudar al ver sus ojos, temiendo que me estaba metiendo en un charco complicado, y a peor contra más tiempo pasaba, me apresure a puntualizar mi pregunta.

– Lo digo porque sería un corte, nosotros dos jugando y ella mirando, ¿no lo digo por otra cosa?.

– ¿Y si así fuese? -pregunto Maite con voz serena.

– ¿Es una broma, no? -dije en tono seco-, mira Maite, quiero estar contigo de verdad, pero a solas, no me apetece montármelo delante de nadie, incluso si es Marta, me da igual.

– Es decir, que no te apuntarías a un trió con las dos, ¿no? -pregunto muy seria.

– ¿Se puede saber qué coño te pasa? -pregunte poniéndome completamente serio y volviéndome a enfadar por lo que empezaba a sonarme a pitorreo por su parte-. ¿No crees que te estás pasando un poco? Esa pregunta no me parece de recibo Maite, pero para nada.

– Tranquilo Dani, solo era una broma, desde luego que no pienso hacer un trió con nadie yo tampoco, ni permitir ningún mirón -dijo sonriente.

– ¿Entonces? -dije mosqueado-, que es, ¿una prueba?

– Algo parecido, quería saber que dirías si te planteaba algo con Marta.

– Y tú crees que esa es la mejor manera de empezar una relación, ¿con una trampa?.

– No Dani, quería ver que decías, al fin y al cabo, ambos hemos sido sus amantes -soltó.

Me quede literalmente con la boca abierta por la sorpresa ante la tensa mirada de Maite, cuya cara poco a poco iba dejando entre ver un gesto preocupado. Creo que si en ese momento me pinchan, no sangro. De todas las cosas que me hubiese podido imaginar, desde luego esa, ni por casualidad. En cuanto fui capaz de hablar de nuevo…

– ¿Como que ha sido la amante de los dos? -pregunte muy despacio.

– Ella y yo hemos tenido nuestros encuentros, incluso hemos llegado a compartir chico… o chica -respondió mirándome fijamente.

– Bien, de acuerdo, es algo… sorprendente… -dije intentando asimilarlo.

– ¿Nada más que eso? -preguntó.

– Si no seguís las dos liadas no veo ningún problema con tu pasado, solo es eso, pasado, pero solo si eso ya se termino.

– Del todo, solo eran situaciones esporádicas entre nosotras, no ha ocurrido nada desde antes de empezar tú con ella -aseguro Maite.

– Bien, lo entiendo, aunque me cuesta un poco hacerme a la idea, y supongo que necesitare un poco de tiempo, al menos una hora o dos -dije sonriendo-. Me has dado una sorpresa de aúpa con todo esto.

– ¿Sabes una cosa Dani?

– Dime…

– Pensé que tras saber todo esto me pedirías algo, y no precisamente tiempo para digerirlo.

– ¿Un trió con Marta? -pregunté.

– Si, eso mismo, creí que verías el cielo abierto con ello -dijo con un ligero tono de intriga.

– Bufffff, yo lo veía como una mezcla entre trampa y ganas de estar riéndote de mí. Sinceramente Maite, para lo único que me ha faltado poco, ha sido para mandarte a la mierda por cachondearte -dije muy serio.

Para mi asombro, Maite en lugar de enfadarse por lo que le acababa de decir, estaba riéndose a gusto y aparentemente la mar de feliz, a tal punto que los demás se nos juntaron rápido para que les contásemos el chiste. Menos mal que me sabía unos cuantos y bastante graciosos además.

Lo cierto, es que empezaba a darme cuenta de que mi hermana Eva tenia muchísima razón, desde luego sobre cómo llevarme a una tía a la cama y follàrmela hasta que pidiese cuartelillo, era un autentico maestro, pero el tema de relación de pareja en serio… me encontraba perdido por completo. Pensaba, que quizá mi principal problema, es que Maite era la primera chica que quería estar conmigo por mí y no por mi polla.

En todas mis anteriores relaciones, mi polla había sido mi gran carta maestra, las tenía a mis pies gracias a ella y a que enseguida estaban chorreando solo con recordársela, las podía manejar a mi antojo, sin embargo, esto con Maite no me servía de nada al no haberme catado, parecían no hacer efecto ninguno de mis recursos habituales. Os aseguro que eso por un lado me hacia estar contento por ello hasta lo embarazoso, me quería por mi mismo, y por otro, no sabía bien por donde tirar con ella, me desconcertaba a cada paso, no tenia las reacciones que en otra ocasión pudiese haberme esperado, este era un terreno totalmente nuevo para mí.

Privado Club Social

Hace pocos meses recibí un mail de gran amigo, con el que me invitaba a participar en una fiesta privada muy selecta. Tras intercambiar un par de mails más, me explicó que era una especie de orgía que se hacía para un grupo muy reducido de personas y que cada cierto tiempo, cada uno del privado club tenían el derecho de llevar a un invitado y que él, había pensando en mi.

Lleno de curiosidad sin dudarlo acepté tan curiosa propuesta. Viste de traje, trae un análisis de enfermedades de transmisión sexual para ver que estás limpio y ven preparado para cualquier cosa fueron sus últimas palabras en el mail. Días más tarde, un jueves por la noche, me recogió en su coche y nos dirigimos a la parte alta de la ciudad. Entramos en el parking de un gran edificio blanco que ocupaba toda la manzana, y recorrimos varios niveles del parking, hasta llegar a un subnivel. Allí aparcamos, y nos dirigimos a una puerta que tuvo que abrir con llave. Dentro había un pequeño vestíbulo con dos hombres de traje oscuro, que le pidieron a mi amigo las invitaciones que mostró. A cambio nos dieron dos máscaras blancas, como si fueran unos antifaces. Hecho esto nos metimos en un ascensor y comenzamos a subir.

– Ya te puedes poner la máscara. Es para preservar el anonimato de todos. Si ves alguien con una máscara blanca como las nuestras, quiere decir que son gente como tú y como yo, invitados, con los que no puedes hacer nada si ellos no quieren, como si fuera un bar cualquiera. Sin embargo, todas las personas que lleven máscara negra, puedes hacer con ellas lo que quieras, sexualmente hablando, claro. Están ahí para dar placer a los demás.

– En serio? – pregunté
– Si, si, así que no tengas tapujos en disfrutar. – me respondió mi amigo

El ascensor, que había subido hasta el ático mientras nos colocábamos las máscaras, abrió sus puertas, dando paso a un recibidor. La luz era tenue, las paredes estaban decoradas por espejos, grandes macetones con diversas flores, y columnas blancas cada varios metros. Me dio la sensación de estar entrando en un una orgía romana y sonreí ilusionado.

Al abrir la puerta negra que había al final del pasillo, accedimos a una gran sala blanca, aunque la baja intensidad de la luz, le otorgaba un tono entre azulado y morado o violeta en algunos tramos. Repartidos por la sala habían varios sofás negros con gente sentada o de pie, hablando o por los movimientos que se intuían en la distancia teniendo sexo entre ellos. Todos llevaban su máscara.

– Voy a saludar a unos amigos, date una vuelta y diviértete, luego te veo – dijo mi amigo mientras desparecía rumbo a la barra.

Abrumado y desorientado sin saber por dónde comenzar a explorar, decidí caminar pegado a la pared, rodeando así la sala por el exterior para poder ir viendo un poco el ambiente. De esa forma, bordeé un sofá en el que al acercarme pude ver a un hombre con máscara blanca como yo, que era cabalgado incansablemente por una rubia de máscara negra. Él no hacía nada, sólo la miraba complacido y daba pequeños sorbos a su copa de champange mientras ella se lo follaba. En un momento determinado él le sacó un pecho del vestido y derramó su copa sobre su seno para luego llevárselo a la boca, y chupárselo humedecido por la burbujeante bebida.

Seguí bordeando la gran sala, que debía tener casi 200 metros cuadrados, hasta que llegué a una de sus esquinas. Allí vi a una china morena, delgada y con un vestido negro muy elegante y máscara negra de sumisión. Mientras me acercaba vi que estaba atada a una especie de mueble. Se encontraba de pie, pero de cintura para arriba, estaba echada hacía delante, reposando sobre una base, y tanto sus tobillos como sus muñecas estaban sujetos firmemente por unas esposas acolchadas a las aristas metálicas de la base.

La fui rodeando, cautivado por su belleza y por estar presa de esa forma, disponible a cualquiera que pasara por allí. Al llegar a su espalda, vi como el vestido estaba abierto por atrás, y su blanco pero perfecto culo, quedaba a la vista. No me pude resistir y mi mano, se posó sobre él, apretándolo un poco, para sentir su tacto y dureza. De esa forma comencé a sobarlo lentamente, al tiempo que la morena dejaba escapar suspiros y contenidos gemidos. Mi curiosa mano se deslizó un poco más allá, y para mi sorpresa, se encontró un sexo humedecido que se abrió fácilmente ante el acoso de mis dedos. Aquello provocó en mí una tremenda erección que ya abultaba mi pantalón. Con uno de mis dedos jugué en su coño hasta comenzar a introducirlo suave y lentamente, mientras que con los dedos de la otra mano, acariciaba su clítoris. Me agaché para tener mejor ángulo, y mientras mis manos la trabajan, mi boca comenzó a besar sus muslos y sus apetitosas nalgas al tiempo que sus gemidos aumentaban en intensidad. Oírla gemir así, me hizo enloquecer, de forma que volví a ponerme en pie, y desabroché la bragueta para sacar mi pene el cual conduje hacia su empapado sexo, y comencé a rozar mi pene con su sexo para humedecerlo. Juntándose ambos sexo, no tardé mucho hasta que el deseo me pudo y comencé a penetrarla muy suavemente. Fue inmenso el placer al sentir su humedad y calidez a medida que mi polla penetraba en su interior y se abría paso en su carne.

La sujeté por las caderas y ella hizo lo propio de las cadenas que sujetaban sus muñecas. Comencé a penetrarla, lento al principio, pero cuando ya noté que mi pene estaba empapado por su humedad, aumenté el ritmo. Tan sólo la música ambiente ahogaba un poco los gemidos de la muchacha. A los pocos minutos de estar disfrutando de aquel placer, noté como ella se contorsionaba y gimió más fuerte, anunciando su orgasmo, ante el cual seguí penetrándola para que lo disfrutara a conciencia. Cuando se destensó paré y noté en mi pene como su vagina tenía contracciones. No me quedaba mucho para alcanzar el orgasmo, pero preferí reservarme para otros posibles placeres, así que me salí de la joven para dejarla descansar. La acaricié por la espalda y me retiré lentamente para seguir explorando aquella estancia.

Avancé un tramo más, moviéndome entre distintos sofás en los que se intuía movimiento, pero debido a la tenue iluminación no se veía con claridad a no ser que te acercases lo suficiente. Sólo en algunas zonas con un foco encima, jugaban los más atrevidos. Vi en medio de un tramo a una chica desnuda, con una máscara negra pero con forma de gato. Estaba también atada al suelo con un collar de piel negro con brillantes. A sus rodillas, había un gran tazón de leche. También vi que la máscara tenía una pieza de plástico que entraba en su boca en forma circular y que le impedía cerrarla. Se mostraba mimosa y complaciente, imitando los movimientos de una gata.

De pronto un tipo que estaba follando con una chica en un sofá cercano, se incorporó y con su pene en la mano, se dirigió hacia la chica con máscara de gato. La mujer con la que estaba teniendo sexo se levantó y caminó tras él. Ambos llevaban máscara blanca, así que ambos eran invitados como yo, por un momento supuse que pareja al ver por su físico que tenían una edad similar. El hombre, comenzó a masturbarse frente a la chica gato, y en el momento de comenzar a eyacular le metió el pene en la boca, descargando completamente en la boca de la muchacha. Ella a su vez lo cogió por las nalgas y lo apretó contra ella, al tiempo que él gritaba de gusto por el orgasmo. Supuse que la corrida habría ido directamente a su garganta sin pasar por su boca. Cuando se separaron, la mujer que acompañaba al hombre, se agacho, e intentó besar a la chica gato, aunque por la pieza de plástico que esta llevaba en la boca, sólo pudieron jugar con sus lenguas unos instantes. Luego se giró y comenzó a chupar la polla de su pareja, que aunque algo flácida, aún chorreaba ligeramente.

Un ruido de cadenas me sacó del trance, por lo que me giré a ver cómo le iba a mi amiga, la chica encadenada que acababa de penetrar hasta su orgasmo hacia unos instantes. Seguía encadenada y ahora estaba con dos hombres. Uno la penetraba igual que hice yo, desde atrás, y otro lo tenía delante con su polla en la boca. Ambos la penetraban, mientras ella gemía, chupaba y se dejaba hacer.

Decidí internarme más en la sala y atravesé la zona donde se encontraba la chica gato. Me llamó la atención un sofá blanco bastante grande. Una chica de máscara negra estaba sentada con las piernas abiertas, mientras otra chica de máscara blanca y desnuda movía la cabeza entre sus piernas. Como había sitio decidí sentarme en el sofá, para disfrutar de aquel morboso espectáculo. La mujer de la máscara que recibía sexo oral de la chica sumisa, me miró y me dedicó una breve sonrisa, antes de volver a cerrar los ojos y seguir gimiendo, mordisqueándose los labios, mientras la muchacha desnuda devoraba su sexo con avidez. La verdad, era tal el espectáculo que yo mismo comencé a salivar y a tener una considerable erección, por lo que me permití el lujo de sacar mi pene, y comenzar a tocarme mientras veía a las dos mujeres en su desenfrenado quehacer.

Fue entonces cuando reparé que, frente a cada una de las plazas del sofá, había sentados en el suelo, un grupo de chicos y chicas desnudos con máscara de sumisión negra. Vi como un señor de la otra punta del sofá, señaló a uno de los jóvenes, que se acercó gateando hacia él. Miré frente a mí, y vi varias chicas, pero había una con el pelo bastante largo que no dejaba de tocarselo haciendo tirabuzones, de sonrisa nerviosa que miraba como esperando, así que opté por señalarla a ver qué pasaba.

La joven, tras un gesto de sorpresa, comenzó a gatear hacia mi sonriente tras su máscara negra, completamente desnuda a excepción de un collar negro que rodaba su cuello. Cuando estuvo cerca de mí, se agarró a mis rodillas, y me llamó poderosamente la atención ver que sus ojos eran verdes. Sin más dilación, una de sus manos se deslizó hasta alcanzar mi pene obligándome a soltarlo, y se incorporó levemente para acercar su rostro enmascarado hacia mi entiesa polla.

Sujetando mi miembro por la base aquella muchacha, abrió su boca y su lengua lamió todo el largo de mi pene subiendo lentamente y sin apartar la vista de mis ojos. A continuación agachó la cabeza para metérsela entera y comenzar una suave mamada. Sus manos se colocaron estratégicamente, mientras una me sujetaba por los testículos, la otra a veces me pajeaba y otras se posaba sobre mi pecho, y se deslizaba acariciando mi abdomen. Me encantaba que su mamada fuera lenta, sin prisas. Creo que si hubiera querido que me la mamara una hora entera, ella habría accedido sin problemas.

Me sacó del trance de la felación la mujer de mi lado, ya que extendió su brazo y tocó el mío agarrándose. Al mirarla la vi como se contraía espasmódicamente mientras gemía con los ojos cerrados. No había duda, aquella muchacha la había conducido al orgasmo con su hábil lengua.

Mientras aquella mujer se recuperaba, la sumisa chica volvió gateando por donde habia venido. Mientras a mi me seguían haciendo una felación de campeonato, la chica de mi lado se recostó a mi lado y se apoyó en mi brazo.

– Ha sido genial, menudo orgasmo me ha dado – me susurró con voz muy suave

– Ya he visto como te corrías, lo debes haber disfrutado – le contesté percatándome el poder de aquellas máscaras y la privacidad que te daban ya que estaba hablando con una desconocida sobre su orgasmo, mientras otra desconocía tenía mi pene en su boca. Todo aquello hizo aumentar más el morbo sentido hasta ahora.

– A ti tampoco te va mal, eh? Menuda mamada te está haciendo la pelirroja – dijo en alusión a la chica que tenía entre las piernas – Te gusta cómo te la mama?

– Siiii – respondí susurrante

– Te gusta notar la calidez de sus labios y ver como saliva al tener tu polla en su boca?

– Siiii – me estaba poniendo a mil por hora con aquellas palabras

– Sabes, me está poniendo muy cachonda ver como la pelirroja te chupa la polla – y en ese momento acercó una de sus manos a mi cara, y tras acariciarme la mejilla, me metió su dedo índice en mi boca, para que lo chupara, cosa que hice con gusto. – Tienes una buena polla, larguita, gruesa y venosa…. – seguía susurrándome al oído sin perder de vista el espectáculo de la mamada que me hacia la chica sumisa, e introduciendo cada vez más su dedo en mi boca – Seguro que te mueres de ganas de llenarle la boquita de leche a esta zorrita, verdad?

– Uhú – con su dedo en mi boca, sólo podía gemir

– Si te corrieras ahora, sabes que se lo tragaría enterito, verdad? Y te la seguiría chupando si tú se lo pidieras…. – Con todo aquello estaba bastante cerca de alcanzar el orgasmo, pero entonces aquella mujer propuso algo distinto – Me fascina la habilidad que tiene esta chica. Quieres que veamos cómo se defiende comiéndose mi coño? Me la prestas?

La verdad es que no iba a negarme, pues no tenía prisa por terminar aquel juego que cada vez se ponía más caliente. Tras hacerle una seña a la chica para que parase, la mujer le dijo que ahora se lo comiera a ella. La chica confundida me miró a mí, que asentí con la cabeza para confirmarle la propuesta, a lo que ella respondió con una sonrisa, soltando mi pene entieso y desplazándose hasta colocarse entre las piernas de ella.

Mientras la joven comenzaba a abrirse paso con su lengua en aquel coño, la mujer colocó una mano sobre su cabeza acariciándole la cabeza – así zorrita, muy bien, usa tu lengua… – de pronto, bajó el escote de su vestido dejando al aire sus dos hermosos pechos, y mientras comenzó a pellizcar el de la derecha, me miró y sujetando su seno izquierdo, me lo ofreció – Quieres?

No tardé en responder aquella llamada, y en breve jugaba con su pezón en mi boca, succionándolo, besándolo, lamiéndolo, haciéndolo crecer en mi boca, dejando escapar algún que otro mordisco. Así estuvimos un rato, en que los suspiros de aquella mujer iban en aumento. En esas, se dirigió a mí y me pregunto:

– Crees que podríais hacerme llegar al orgasmo entre los dos? – y con un dedo señaló hacia abajo. Me gustaba aquella propuesta que nunca antes había realizado. Quería que la chica sumisa y yo, lamiésemos a dúo su sexo para hacerla venirse en nuestras bocas. Tras sonreírle, me bajé del sofá al suelo, y la mujer abrió considerablemente las piernas para hacerme sitio. La joven que fué entonces cuando se percató de mi llegada, me miró sonriente, y se acercó para darme un morreo en la boca en el que su lengua jugó lascivamente con la mía. No tarde en darme cuenta que sus labios, lengua y barbilla, estaban empapados de los flujos de aquella mujer. Nos besamos y relamimos durante unos instantes más, hasta que volvimos a poner nuestra atención en el cunilingus que había a medias.

La mujer, sentada en el sofá, se sujetaba las piernas por la parte posterior de las rodillas, dejándolas en alto, de forma que todo su sexo quedaba a nuestra disposición para que incluso lo lamiéramos a la vez. Mi lengua fue la primera en llegar. Desde la entrada de la vagina, subí relamiendo y abriendo sus labios hasta el clítoris. Aquello estaba empapadísimo, y me encantaba el sabor de aquella mujer. Volví a bajar e hice fuerza para introducir mi lengua dentro de su vagina y poder saborearla desde dentro, al retirarme, la pelirroja también se lanzó y empezamos a lamer a la vez. Constantemente nuestras lenguas se encontraba y también nos las relamíamos.

La sumisa pelirroja además, estiró su brazo, y palpando localizó mi pene que colgaba fuera del pantalón y comenzó amasarlo hasta ponerlo duro del todo de nuevo, y prosiguió pajeándolo de forma muy intensa. En respuesta a aquello, estiré mi mano, hasta situarla en su sexo que encontré totalmente lubricado y húmedo, y comencé a acariciarlo para pajearla igualmente. Alternaba las caricias a lo largo de sus labios y clítoris con introducir algún dedo. Pese a ser parte sumisa del juego y entregada a la causa, la excitación de aquella muchacha era evidente y muy real, y eso me excitaba y mucho.

La sumisa hizo lo propio e introdujo su dedo índice entero en el sexo de la mujer, mientras seguíamos lamiendo. Miré su cara, y tenía los ojos cerrados, y una expresión de placer muy intensa, las mejillas rojas y la boca entreabierta que se cerraba espasmódicamente mordiéndose los labios.

Tal y como estaban las cosas, me hubiera encantado incorporarme y hundir mi pene en el sexo tan lubricado de aquella mujer y llevarla al orgasmo a base de envites, pero como ella no era sumisa, sino una invitada como yo, no me atreví a dar ese paso.

Igualmente no tardó mucho en comenzar a estremecerse anunciando un orgasmo que sus gemidos confirmaron. Ni la sumisa ni yo, apartamos nuestras insaciables lenguas de su sexo, hasta que dejó de contraerse. Nosotros dos no nos habíamos corrido todavía, aunque eso iba a cambiar pronto, al menos para la sumisa, pues un hombre con máscara negra sentado cerca nuestro que había estado viendo toda la escena, que estaba completamente desnudo hizo un gesto a la sumisa pelirroja para que se acercase. El hombre iba rapado, estaba bastante fibrado y se acariciaba el pene que era de un tamaño considerable. La sumisa obedeció y se sentó a horcajadas sobre él, introduciéndose todo el pene sin demasiado esfuerzo, gracias lo húmeda y excitada que estaba. Se quedó unos instantes empalada por aquel miembro, saboreándolo todo dentro, y luego comenzó a cabalgarlo animadamente.

– Dios, ha sido fantástico – me dijo la mujer del sofá, que se había medio recuperado de su orgasmo

– Y muy sabroso – añadí con humor mientras me incorporaba para levantarme. Al hacerlo, mi pene todavía tieso quedó a la altura de la mujer del sofá

– Vaya, y mira cómo estás tú todavía – dijo sin apartar la visión de mi pene durante unos instantes como decidiendo cual era el mejor uso que le podía dar a aquel trozo de carne.

Se incorporó y me agarró el miembro tirando de mí, al tiempo que me dijo que fuéramos a otra parte. Se dirigió a la barra, y nos sentamos en unos taburetes negros. Ella pidió algo al camarero que no llegué a entender, y nos sirvieron una bebida de licor dulce, bastante agradable que me refrescó la garganta.

Estábamos sentados frente a frente y muy cerca en los taburetes. Mientras con una mano sostenía la bebida de la que iba pegando tragos, con la otra volvió a coger mi pene y comenzó a masajearlo.

– Me puedes llamar María – me dijo, dándome a entender que no era su verdadero nombre

– Encantado, yo soy Javier – también mentí

– Vienes mucho por aquí? – me preguntó

– No, es la primera vez, me ha invitado un amigo

– Ah, así que eres invitado, eh? Y qué te parece este sitio, te está gustando? – su mano seguía jugando con mi pene, que estaba complemente tieso entre sus dedos

– Es fascinante sin duda, un sitio único

– Pues ven, que te quiero enseñar la parte de atrás – y terminando la bebida, tiró suavemente de mi pene, para que la siguiera, nos pusimos de pie y nos dirigimos a una esquina de la gran habitación dónde nos ubicábamos

Vi que nos dirigíamos hacia una puerta negra, pero antes de alcanzarla pasamos junto a un sofá, donde una joven estaba tumbada boca arriba y estaba recibiendo sexo oral de otra chica, que a su vez era penetrada por un chico en la postura del perrito. Lo curioso es que la única con máscara negra era la chica que daba sexo oral y recibía desde atrás, por lo que era ella quién había pedido a los dos muchachos realizar tal postura. En aquel sitio, entendí, podías hacer lo que quisieras, el límite lo ponía tu imaginación.

Seguí a mi anfitriona, y cruzamos la puerta, para dar a un pasillo oscuro iluminado por una luz tenue azulada. Avanzamos por el pasillo, cuando se abrió una puerta a nuestra derecha de la que salió una pareja. Dentro de la habitación no se veía nada.

– Y eso? – pregunté

– Es un cuarto oscuro mixto. Divertido si tienes una noche aventurera, pero algo caótico para lo que tengo en mente contigo. Ven, sígueme.

Avanzamos un poco más, girando en dos ocasiones, por el aquel pasillo que parecía no tener fin, hasta llegar a una cortinilla azul que hacía las veces de puerta. Mi anfitriona, la ladeó para que pudiéramos pasar al otro lado y luego la dejó caer pesadamente, devolviéndola a su posición original. Tardaron unos segundos en acostumbrarse mis ojos a la oscuridad de la nueva sala. En realidad era un pasillo estrecho, las paredes oscuras, y la única luz provenía del final de aquella zona, con lo que todo quedaba en la penumbra.

– Ten cuidado, no te choques con nadie – me dijo María

Sin entender muy bien, seguí su mirada hacia abajo para descubrir a una mujer agachada y pegada a la pared derecha, pero no tardé en ver que habían varias mujeres más en la misma posición a lo largo del pasillo.

– Qué es este sitio? – pregunté a María que no perdía ojo de los quehaceres de las mujeres

– Es un pasillo francés – explicó – ves esos agujeros en la pared? – dijo señalando unos pequeños agujeros oscuros que hasta ahora me habían pasado desapercibidos – pues no sé como lo hacen, pero de ahí no dejan de brotar penes para satisfacer a estas damas. – Entonces comprendí lo que aquellas mujeres hacían en aquella postura. – Algunas sólo les gusta jugar y los chupan y los masturban hasta sacarles la leche, otras ansían que eyaculen sobre sus rostros y escote, dicen que es mejor que la más cara de las cremas – comentó riendo – y la más lecheras se pueden pasar sus horas muertas aquí tragándose la leche a los penes que asoman, hasta quedar saciadas. Tengo una amiga que me confesó orgullosa haberse bebido veinte corridas en una sola noche la muy loca jaja, total, es leche sana, qué mejor sitio que aquí para saciar la sed….

María cogió mi mano y avanzamos un tramo, hasta la mitad del pasillo, sorteando a las mujeres en cuclillas que estaban absortas en lo suyo, por lo que no nos hicieron el menor caso. Tan sólo se oía algún leve gemido y, eso si, los incansables chupeteos y succiones de las féminas. María me apoyó contra una de las paredes, justo al lado de una mujer que mamaba incansable un buen rabo que salía de un orificio.

– Hmmmm, ver esto me produce un ansia mamadora – me dijo María sonriendo – a tí, no?

Y allí mismo se agachó y se metió mi pene en la boca, que rápidamente alcanzó de nuevo su dureza máxima al notar la calidez y la presión que ejercía María con su boca. Miré hacia abajo y la vi allí chupando con una pasión desmesurada, y a su lado, la otra mujer que succionaba el pene de la pared ajena por completo a nosotros. De hecho, con sus ojos cerrados y concentrada como estaba, no creo ni que se hubiera percatado de nuestra presencia.

Así estuvimos unos instantes. María alzó una mano y se cogió a la mía, mientras con la otra se agarraba a la base de mi pene. En un momento dado la chica de al lado terminó su mamada, porque al mirarla, la vi relamiéndose y limpiándose y al terminar se nos quedó mirando. María no tardó en darse en cuenta, y para mi sorpresa, se sacó mi polla de la boca, y la inclinó ofreciéndosela, gesto que la mujer no rechazó, así que de pronto aquella mujer engulló mi polla y me la comenzó a mamar animadamente. María aprovechó para lamerme los huevos y su lengua los repasó por debajo, hasta que consiguió absorber uno entre sus labios y los succionó como si fuera un pequeño flan, mientras la desconocida proseguía su hipnótica mamada sin manos. María no tardó en sacarle mi polla de la boca, y la colocó en medio de ambas, para que las dos pudieran lamerla y recorrerla con sus lenguas. Al llegar a la punta, en algunas ocasiones se la introducían en la boca, dando una pequeña succión para soltarla de nuevo y permitir que la otra mujer hiciera lo mismo.

– Lo siento amiga, pero está polla la quiero terminar yo solita – dijo María poniendo fin a aquella doble mamada que me tenía en la gloria. Y tras incorporarse me pidió que la siguiera. La feladora anónima nos dedicó una sonrisa y se giró de nuevo hacia la pared donde ya le esperaba una nueva polla, dura y venosa.

Seguimos pasillo abajo, hasta llegar a un zona decorada con maceteros de bambú.

– Vamos a la sala del masaje, que está muy bien – me explicó.

Finalmente, entramos en una habitación, que tenía una gran camilla en el centro y en la que habían dos mujeres vestidas con un bata blanca. Estas, no llevaban las aparatosas máscaras nuestras, sino un antifaz más cómodo, porque realmente debían trabajar allí en la sala de los masajes y con ese antifaz debían trabajar mejor.

Las dos chicas en bata, vinieron a recibirnos y nos cogieron de la mano a cada uno, llevándonos a una zona opuesta de la sala. La habitación era cuadrada, pintada de un color claro pero cálido y con unas cortinas igualmente claras que tapaban la ventana que tenía la persiana bajada, por lo que la suave iluminación indirecta venía de un par de lámparas de pie que había en dos de las esquinas. Cuando la chica de la bata me llevó a un lado, advertí también un gran espejo que dominaba casi el total de una de las paredes.

La chica se detuvo, y muy sonriente abrió su bata, quedando totalmente desnuda, a excepción de una fina cinta negra que rodeaba su cuello. Admiré aquella belleza que tenía su sexo depilado mostrando una fina línea de vello púbico, y que lucía un cuerpazo de escándalo. No entendía nada de lo que estaba sucediendo, pero no negaré que me estaba gustando mucho aquella situación. Entonces comenzó a quitarme la ropa y ayudar a desvestirme. Al mirar hacia el otro lado, vi que a María también la estaban desvistiendo.

Así la chica retiró mi americana, mi camisa, me quitó los zapatos y los calcetines, descordó mi cinturón, desabrochó y bajó mis pantalones, y por último de deshizo de mis boxers, dejando mi miembro al aire. Entonces se sentó frente a mí en una pequeña banqueta, y me agarró por el miembro, y tras masturbarlo unos instantes para hacerlo crecer, se lo introdujo en la boca. La miré y sus labios rojos contrastaban con la palidez de mi pene, que entraba y salía de su boca al ritmo que ella le imprimía a la mamada. Tan sólo pasó un minuto, cuando mi pene estaba totalmente duro, y la joven detuvo la felación. Se incorporó y dulcemente me dijo que me relajara. Alcanzó una mesita con ruedas que tenía detrás y la puso a nuestro lado. Me ordenó darme la vuelta, y apoyarme con las manos en la pared. Entonces ella con sus mantos untadas de aceite caliente, empezó acariciarme la espalda. Fue una sensación muy placentera.

Bajó sus manos por mi espalda, y luego las deslizó hacia delante, como dándome un abrazo desde atrás, para acariciar mi pecho y luego dejar caer sus manos a mi abdomen. Retiró las manos para volver a hundirlas en el aceite caliente, y esta vez las colocó en la parte baja de mis nalgas, las cuales también masajeó y llevo de nuevo sus manos hacia delante, está vez agarrando mi pene desde atrás, con las manos calientes de aceite. Apretó bastante sus manos sobre mi pene y lo embadurnó entero, mientras juntaba su cuerpo con el mío para tener mejor postura. Luego me soltó para untarse con más aceite.

Dirigí una mirada hacia María para ver como también estaba siendo untada de aceite por su cuerpo desnudo, e incluso por sus zonas más íntimas. Mi masajista, volvió sobre mí, para masajearme las piernas, y hecho esto, me cogió de la mano y me llevó a la camilla central, donde me indicó que me tumbara. A maría también la subieron a la camilla, y quedó sentada sobre mis piernas.

Mientras una masajista me embadurnaba el pene de aceite caliente y me masturbaba frente a María, esta observaba la acción jadeante, mientras a ella también su masajista la penetraba con los dedos lubricados de aceite. En un momento determinado, la movieron hacia delante, para que pudiera sentarse sobre mi miembro. Ella cuidadosamente fue guiada, mientras las masajistas manipulaban nuestros genitales. Finalmente María se sentó sobre mi, quedando ensartada en mi polla.

Al tiempo que María comenzaba a cabalgarme lentamente, podía notar como nuestros sexos lubricados por aquel aceite caliente, rozaban en un rítmico compás muy placentero. La fricción provocada por el aceite hacia que la penetración se sintiera cálida y muy gustosa. Por la expresión de María con su boca abierta, diría que estaba disfrutando lo mismo que yo.

Las dos masajistas, no dejaban de meternos manos por todas partes. Mientras María me cabalgaba, una de ellas, acarició su espalda de forma descendiente hasta acariciar con los dedos su ano, provocándole un respingo de placer, aunque también tuvo tiempo para masajear mis testículos. La otra masajista, alternaba masajear los pechos de María o si volvía hacia mi, mi pectoral y cuello, haciendo una presión fascinante. Nunca imaginé un placer así, recibir un masaje de unas mujeres desnudas, empapado en aceite mientras follaba con una mujer tan caliente como María.

Tras tener María su primera orgasmo nos hicieron cambiar de postura, y ahora ella quién estaba tumbada y yo quien la montaba, estando sobre ella, en una postura similar al misionero pero con sus piernas en alto. Las masajistas seguían magreándonos. Desde esta posición, tenía un control total sobre la penetración y me deleitaba metiéndosela con suavidad hasta el fondo, aprovechando la lubricación extra que teníamos. Alternaba esos movimientos profundos con otros más vigorosos y rítmicos.

Cuando María se corrió de nuevo, me excitaron mucho sus gemidos y su forma de agarrarse a mí, lo que hizo que llegase al punto de eyaculación yo también.

– Me corro – avisé

– Échamelo encima – contestó María

Saqué mi pene de su interior, pero fuñe una de las masajistas con su mano bien empapada de aceite la que me terminó el trabajo al masturbarme y hacerme llegar al inminente orgasmo. Mi semen comenzó a brotar, inundando su abdomen y en menor cantidad su pecho, de latigazos blanquecinos de semen caliente. En los dedos de la masajista pronto se mezcló el aceite con mi semen, haciendo su mano más resbaladiza aún.

Cuando salí de la ducha anexa, María ya no estaba y no la volví a ver en toda la noche. Algo más tarde me encontré de nuevo con mi amigo en la barra del local, y tomamos una copa hablando de varios temas, pero en ningún caso me preguntó qué había hecho o cómo había ido la noche.

La verdad es que asistir a una de estas fiestas exclusivas y privadas es algo excepcional. Los socios sólo tienen una invitación por año, por lo que mi amigo, ya había cumplido, y las posibilidades de volver acudir a una fiesta así eran menores que las de que me tocara la lotería. Quizá por eso, una semana más tarde, me sorprendí mucho cuando me llegó un mail invitándome de nuevo al privado club social. Aquel mail, estaba firmado por una tal María. Pronto la volvería a ver.

Disparo de amor ultimo capitulo

HOLAAA n,n NOS VOLVEMOS A ENCONTRAR EN EL ULTIMO CAPITULO DE “DISPARO DE AMOR”, DARLES MILES DE GRACIAS DE VERDAD, A LAS PERSONAS QUE ME APOYARON PARA SEGUIR EL RELATO SE LOS AGRADEZCO DE VERDAD, PERSONAS QUE SIGUIERON MI RELATO DESDE QUE EMPEZÓ ALENTÁNDOME A SEGUIR, MUCHÍSIMAS GRACIAS DE VERDAD, NO LOS DEJO ESPERAR, QUE DISFRUTEN ESTE ULTIMO CAPITULO:

ultimo capitulo: “mi vida junto a la tuya”
punto de vista de alex:
ya han pasado dos meses desde que sofia ha muerto, no negare que la extraño aun no puedo creer que ya no exista, que solo en mi cabeza ella existió alguna vez en mi, si supiera que le agradezco lo que hizo por mi, me salvo la vida y quiso mi felicidad a través de todo pero la vida quiso ese destino para ella y no dudare que ella esta mejor en el cielo…
tomas: CHE! YA TE PUSISTE EL TRAJE?!
yo: emmm no tomi ademas aun es temprano
tomas: TE CASAS EN 3 HORAS!, ASÍ QUE TE APURAS GRANDISIMA IDIOTA
yo: OYE VOS QUE TE CREES QUE ME PUEDES VENIR A TRA..
cuando mire hacia la dirección quede en shok no puedo creer que en el mismo marco estaba mi hermana, un año y meses no la veía ella solo se me acerca y me abraza, no puedo corresponder aun estoy impresionada pero me doy cuenta en que situación estoy y la abrazo con todas mis fuerzas, denis, mi hermana no la veia desde la muerte de mis padres, aun siento esa calidez de familia en ella, la eche tanto de menos que no me doy cuenta que mis lagrimas fluyen despacio, que ahora me estoy volviendo una pequeña en los brazos de su hermana. Llevavamos minutos abrazadas, transmitiéndonos el amor de hermanas, hasta que ella se separo de mi y me sonrió:
denis: hasta que te encontré enana, pensé que jamas iba a saber de vos (detestaba que me dijera enana mas si soy mucho mas alta que ella ¬¬)
yo: ¬¬ para ti información, soy mas alta que vos, así que vos sos la enana aquí
denis: ayy que sos sensible alex :s
yo: no ¬¬
dennis: como haz estado alex? vos supiste que nuestros pad..
yo: si si lo se dennis, los vi morir con mis propios ojos, si yo hubiera llegado antes ellos estarían vivos, conmigo presenciando que su hija se va a casar.., pero no llegue, y voy a morir con ese maldito pensamiento en mi cabeza! (eso yo ya lo decia llorando)
denis solo me abrazo, presionándome sobre su pecho, mientras yo lloraba como una pequeña, me dolía que 4 personas importantes para mi habían muerto por mi culpa:
yo: SI YO HUBIERA DETENIDO A NUESTRO HERMANO, EL ESTARÍA AQUÍ, SI HUBIERA LLEGADO A TIEMPO DONDE NUESTROS PADRES TAMBIÉN ESTARÍA AQUÍ Y SI ME HUBIERA DADO CUENTA QUE MARCOS ESTABA CERCA DE NOSOTRAS, SOFIA SEGUIRÍA VIVA, VES TODO ES MI CULPA!!, MI CULPA, mi culpa.. mi culpa (mi llanto era cada vez mas fuerte que termine hablando en susurro)
denis: mi vida no es tu culpa por favor sácate eso de la cabeza, todos tenemos un destino, los de ellos fue así lamentablemente, no te eches la culpa cuando tu no la tienes, a todos nos llegara la hora de partir cuando uno menos se lo espera, tal vez yo hoy o tu mañana, nadie sabe, la vida es asi te da y luego te quita, nadie tiene comprada la vida, es parte de nuestro ciclo y pasaremos por eso mi amor (acariciando mi cabeza) ademas a boda empieza en 3 horas, tienes que arreglarte
yo: antes de arreglarme, debo de ir a un lugar muy importante (levantándome y limpiando mis lagrimas)
denis: si queres te acompaño
yo: no no, prefiero ir sola, creo que debo hacer esto yo sola si?
denis: ok mi vida, prométeme que te cuidaras si? (dándome un beso en la frente) te amo
yo: lo prometo, yo igual
salí de la casa, así es cada día mas se recobra la ciudad, el país etc, así que fui caminando hacia un lugar no tan solitario, voy mirando muchas tumbas al rededor de este lugar, hasta que llego a una en especial, era la de sofia, así que me siento y empiezo a tocar suavemente la tumba:
yo: te acordas que le tenias miedo a los cementerios? ejjee, y aquí vos estas aquí que irónica es la vida sofi, que paso con nosotras sofia? que hicimos mal?, eramos la mejores amigas hasta que nos volvimos completamente desconocidas, juramos estar siempre juntas y mira donde estas vos… (mis lagrimas caían ya a su paso), yo te quiero agradecer un montón por que hiciste por mi, cumpliré tu promesa de seguir con mi vida, jamas escúchame bien, jamas te olvidare sofia, te llevare siempre en mi corazón, no debiste morir sofia, no debiste! (llorando sobre su tumba) yo debería estar aquí nos vos, vos noo!, me cuesta entender que vos ya no estarás a mi lado, vengo a prometerte que jamas te olvidare sofia, nunca (besando una flor) te amo sofia, amiga hermana, descansa en paz (dejando la flor en su tumba)
punto de vista de sam:
dioooooos estoy nerviosaaa, hoy podre sellar mi compromiso con alex y ser feliz, lo único que quiero es hacer feliz a alex, se lo prometí a sofia y eso haré, le agradezco tanto tanto lo que hizo sofia, al final de todo, ella fue una persona valiente que dio su vida por el amor de su vida, para que fuera feliz aunque no sea con ella. Ya todo estaba listo, solo faltaba que me pasaran a buscar y poder casarme con el amor de mi vida, cuando siento que me tocan una bocina y los nervios me atacan mucho mas fuerte:
tomi: che, ya es hora bonita, tenemos que irnos
yo: ok tomi vamos.
nos subimos como a una carroza maravillosa tomi iba a mi lado, veo que tomi hace algo para tranquilizarme pero no puede, mis nervios le ganan, vamos llegando cada vez mas cerca, siento como doblamos hacia una esquina y veo a un montón de gente, dios mio, ahora si que me va a dar un paro cardíaco ><, siento como la carroza para en una gran iglesia, tomi baja primero, dándome su mano para bajar, asi que yo solo la tomo y bajo con cuidado, voy caminando junto a el, siento las miradas de alegrías de la gente que me abría el paso a cada paso que yo daba, yo solo podía sonreír nerviosamente, hasta que llegamos adentro y veo a alex que se da vuelta para verme, me sonrió y me estira su mano, yo sin dudarlo lo tomo y nos sonreímos mutuamente, estábamos tomadas de la mano:
cura: Han venido aquí, hermanos, para que Dios garantice con su sello de su amor, ante le pueblo de Dios aquí congregado y presidido por su ministro.
nosotras solo nos mirábamos con mucho amor, sonreíamos como si fuéramos solo nosotras dos, el cura nos decía algunas palabras que casi al mismo ritmo llegábamos a contestar:
cura: Así, pues, ya que queréis contraer Santo Matrimonio, unid vuestras manos, y manifestad vuestro consentimiento ante Dios y su Iglesia
nosotras solo unimos nuestras manos y alex dijo:
alex: , te quiero a ti. como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
hasta que me toco decirlo a mi:
yo: ,te quiero a ti. como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
viene creo que la ultimas preguntas que tenemos que contestar, asi que el sacerdote mira primero a alex y le pregunta:
cura: ¿quieres recibir a samanta como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarle y respetarle todos los días de tu vida?
alex solo me miro y me sonrió:
alex: si, acepto
cura: y usted samanta ¿quieres recibir a alexandra como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarle y respetarle todos los días de tu vida?
yo la miro con todo el amor del mundo y solo digo:
yo: si, acepto
cura: El señor bendiga estos anillos que vais a entregaros uno al otro en señal de amor y fidelidad.
hasta que veo como viene joaquin vestidito asi bonito, así es, joaquin se quedara con nosotras como si fuera nuestro hijos, el solo le entrega la sortija a alex, mirándome me dice:
alex: sam recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. (poniéndome la sortija en el dedo, hasta que fue mi turno)
yo: alex recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti. (igualmente poniéndosela en el dedo)
cura: bueno no hay nada mas que deciar, puede besar a la novia
ella solo me agarro de la cintura diciéndome te amo, yo solo la agarre del cuello, contestándole que yo igual la amaba con todo mi corazón y nos besamos, escuchando los aplausos de todas las personas que presenciaban nuestra promesa de amor.
punto de vista de alex:
ya ha pasado un mes de nuestro casamiento y ustedes diran que vida les toco a cada uno de nosotros, les contare:
– tomi se fue a vivir con gustavo a Italia por un buen tiempo, creo que ya están viendo que quieren casarse jejeje
– los padres de sofia se fueron a vivir a Francia, del funeral de sofia no la he vuelto a ver
– marcos fue fusilado por matar a alguien sin razón, asi que creo que se lo merecía..
y yo bueno estoy con mi esposa sam y bueno nuestro hijo joaquin que al final se quedo con nosotras, tenemos una pequeña casa que nos alcanza para los 3, asi que los 3 estamos felices
sam: mmmm amor por que no le hacemos un hermanito a joaquin 😉 (poniéndose encima mio y besándome)
yo: no seria una mala idea (poniéndome encima de ella)
FIN.

Mis Días con Luisa x

Pedro solo rió me tomó en brazos y me llevó a su habitación, me recostó en la cama y se posicionó sobre mí, entre mis piernas, sentí la erección que ya no tenía lugar dentro de sus pantalones. Me besaba con desespero, sus besos era intensos, brutos… empezó a desvestirme con prisa y…

Yo: Pedro… Pedro –separándolo de mí- pará por favor!

Pedro: Es imposible- volviéndome a besar – se lo que va a pasar si paro…

Yo: Es importante- tomándole el rostro-

Pedro: Más importante que esto…? -Arrimándome aún más su abultada entrepiernas-

Yo: eso es muuuuy importante – entrecerrando los ojos y mordiéndome los labios-

Pedro: y porque parás…

Yo: que yo sepa esto… se para solo – tocándole los genitales por sobre el pantalón y mirándole con cara de zorra-

Pedro: Assssssssshhhhhhhhh, mi amor! más una caricia ahí y la fiesta va a ser solo mía… – invistiéndome con su pubis –

Esas palabras fueron mágicas, lo único que necesitaba era saber el grado de calentura y el nivel de necesidad que traía Pedro arriba para saber el tiempo que me llevaría tenerlo extenuado a mi lado… Lo primero que hice fue aferrarme con mis piernas a su cintura, haciendo que nuestros cuerpos quedaran muy juntos, pero separados por la ropa. Luego abrasé su cuello con ambos brazos, busqué su boca y empecé a besarlo lentamente labio a labio, a morderlos con torpeza, ya que él era más experto en eso, pues mis labios son muy prominentes y más fáciles de morder. Cuando pude metí mi lengua hasta lo mas profundo de su boca lo cual fue acompañado de un gemido de desesperación por parte de Pedro. Yo, sonreía al notar como cada pequeño movimiento lo enloquecía más y más. Su mano derecha la usaba para sostener parte del cuerpo en el aire y su mano izquierda no paraba quieta, se movía de un pecho a otro estrujándolo con desesperación. Notando que su respiración estaba muy acelerada, bajé mi mano derecha hasta su erección y empecé a masajearla sobre el pantalón lo cual hizo que se agitara aún más…

Pedro: mi amor sacáte esto – estirándome el short que traía puesto-

Yo: n n…- moviendo la cabeza en forma negativa-

Pedro: me querés matar…? Estoy que exploto…!

Yo: Y explotá… jajaja! – Siguiendo con el masaje sobre el pantalón-

Pedro: No sigas porque acábo en serio -atajándome la mano-

Yo: me encantaría ver como te masturbas… – agarrando su mano y pasándola por mi conchita-

Pedro: mi amor… me matás..! No podés pedirme eso…

Yo: obvio que puedo… y quiero verlo…

Pedro: me vas a ayudar…?

Yo: Dale te ayudo… que hago?

Pedro: primero sácate la ropa quiero verte entera…desnuda y masturbándote para mí…

Yo: – le miré a la cara y me sonreí- en serio? Solo eso tengo que hacer?

Pedro: – levantándose de la cama- si… es algo que tengo que ver con mis propios ojos.

Yo: sin tocarnos…?

Pedro: veremos… – y me extendió la mano para que me levantara de la cama-

Yo me acerqué, ayudándolo a desvestirse y él hizo lo mismo conmigo. Lentamente saque su camisa desprendiendo botón por botón y dándole besos en cada parte del cuerpo que iba siendo revelada, el hizo lo mismo conmigo, pero me tomó por la espalda y me daba besos en los hombros, una vez sin brá acariciaba mis tetas y rasguñaba mis pezones, se sentía rico. Luego bajó sus manos al cinturón y desprendió el botón de mi short, bajo el cierre, dejándolo caer por mis piernas… me giró dejándome de frente a él y me besó suavemente los labios, yo lo miré a los ojos e intenté hacer lo mismo con su pantalón, él no me lo permitió. Me empujó hacia la cama cayendo sentada sobre esta…

Yo: – mirándole a la cara- esto no es lo que esperaba…

Pedro: – arrodillándoseentre mis piernas y corriendo mis panty al costado- pero se que te va a gustar…

Yo me tiré de espalda y cerré los ojos, al principio fue rudo y como que le costaba encontrar el punto exacto entonces le tomé la cabeza y acomodé mis piernas en su hombro de manera que dejara toda mi conchita a su disposición. Con mis caderas le fui marcando el ritmo e indicándole las partes donde tenía que aplicar más fricción…

Yo: Pedro mi amor… essscucháme! Aflojá la cabeza, sacá más la lengua, no la pongas tan dura…- el seguía las instrucciones-  oooouuuu siiii… asiiii seguíiiiiiiiii…. Más duro! Siiiiiiiiiii, seguí…. Más arriba…- colocando mi dedo sobre mi clítoris- acá, chúpalo… chúpalo… siiii…….. Me vengo……….auch, auch! Llego, lleegoooooooooooo………… – apretándole la cabeza con mis piernas-

Me tendí en la cama con los brazos abiertos, los ojos cerrados  y moviendo la cabeza a los lados, estuve unos segundos así, cuando escucho un gemido y siento a Pedro que cae abrazado a mi vientre…

Yo: Mi amor… disculpáme! Me olvidé completamente de vos…

Pedro: siiiii, ya me había dado cuenta de eso- aún jadeando abrazado a mí-

Yo: mmm-haciendo puchero – yo quería ver como te masturbabas…

Pedro: – abriendo los ojos y mirándome- es que verte así…- pasándome una mano  por el rostro- cerrando los ojitos y poniendo esa carita de conejo que haces cuando estás llegando, me vuelve loco…

Yo: carita de conejo…?- frunciendo el seño-  No la tenia esa ehhh!

Pedro: sos riiica mi negra… sos rica en la mano, en la boca, en la pija… sos rica de la forma que se te coma…

Yo: Tonto, me haces sonrojar…

Pedro: – acostándose a mi lado y besándome en la frente – sabés qué…? Tengo unos celos tremendo de luisa… xq sé que pensabas en ella… o mejor te imaginabas que era ella la que te hacia el amor…

Yo: – mirando el techo y suspirando- no te puedo mentir… estoy hasta la maceta con luisa… y me conocés bastante, tengo que tocar fondo en eso o sinó no soy María carolina y sobre todo Dos Santo…

Pedro: vamos Dos Santos viejo y peludo… ellos necesitan darse con la piedra en la cabeza para saber que están obrando mal…

Yo: Más claro… échale agua – levantándome- me voy a dar un baño y a dormir… Beso y limpia eso – señalando el lugar donde se había masturbado  hacia un rato- que mañana vamos a tener problema por los nietitos derramados en el piso jajaja!

Pedro: ahora limpio… hasta mañana, loquita… Te quiero mucho!

Yo: gracias por entenderme… te quiero muuucho! – Saliendo hacia mi habitación-

Me dí un bañito rápido y me tiré en la cama a pensar… amaba a Luisa pero… Pedro también era importante… obvio, no lo amaba como amaba a luisa… y al pensarla se me dibujaban sonrisas y más sonrisas en el rostro… esas largas pestañas, esos labios marcados, esas pequeñas pequitas en la nariz, sus piernas bien torneadas… Mi Dios! Tenia que estar con ella al menos una vez para saber de verdad… Que era esto que me estaba carcomiendo la cabeza, las tripas y porqué no… el corazón. Me dormí con esas firme idea en la cabeza… volvería y resolvería… sea lo que sea!

Me despertó mamá en la mañana siguiente…

Dora: María… nei que, levantate! Tenemos que hablar…

Yo: Buen Día! – Con una sonrisa-

Dora: seguís durmiendo con esa porquería en el rostro y en cualquier momento no te despertás…

Yo: Máaaaa… que kerés..? – Devolviendo mi tesoro al lugar-

Dora: ayer no pude hablar con semejante espectáculo armado… que es eso de compromiso…? Acaso no estábamos todos acá por tu nueva locura?

Yo: yaaaaa, yaaa! Te explico? Ok quédate tranquila – sentándome en la cama- Yo a luisa la AMO, mamá…

Y le conté como pasó, idea de gachy aceptada por Pedro… y bueno, tenia varios meses para completar la mayor edad, el trato con ella seguía lo mismo pero necesitaba “hablar” con luisa. A papá ya lo tenía en el bolsillo, eso estaba claro para las dos…

Dos días después emprendimos el regreso… Pedro y sus padres decidieron seguir unos días más para conocer otros lugares y mamá convenció a mi padre que lo mejor era volver y luego ellos tomarse unos días de vacaciones como pareja, lo cual a mi me pareció buenísimo… así mi padre se olvidaba de mi existencia… De pasada me dejaron en la residencia, gachy ya estaba, pues faltaba menos de una semana para empezar el ciclo lectivo…

Gachy convenció a mis padres acerca de la posibilidad de que salgamos de la residencia y busquemos otro lugar para vivir, ya que ella y Chelo estaban en trámites para una relación más seria. Mi madre al instante lo acepto y a mi padre no le quedó otra que hacerlo también… lo que quedaba de esa semana buscamos casas en alquiler y no dimos con nada… llegando viernes  le pedí el teléfono en préstamo a gachy y con todo el zoológico en el estomago, llamé a luisa…

Luisa: hola si, Graciela…?

Yo: Nop… soy yo!

Luisa: bb…? Volviste…? Como estás…?

Yo: mmm… si te digo como estoy… no lo entenderías…

Luisa: Bb.. Te hizo mucho daño tu padre…?

Yo: jajaja! nop… el viejo ese, se hace el malo… grita al dope…!

Luisa: pero gachy me dijo… que te golpeó!

Yo: Siiiiiiiiii, pero hace como 20 días atrás… ya ni me acuerdo!

Luisa: aaahííí con vos… siempre obviando todo…

Yo: luisa, a mi me duele en el momento… no lo ando reviviendo a cada rato… pasó porque tenia que pasar y listo! Es mejor así, me ahorro las explicaciones… y cambiando de tema… te puedo ver?

Luisa: Bb… es imposible! Hasta el miércoles de la semana que viene no estoy…

Yo: ni para mi…?

Luisa: para nadie… después hablamos! Tengo que cortar….

Yo: ops..! Creo que me equivoqué de luisa…- devolviéndole el cel a Gachy – Me voy a dormirrrrrrrr la put… madr……….

Gachy: Amix… no seas así!  Dale tiempo… no sabés en que está ella ahora…

Yo: Mirá… Con tal de que no esté con otra estúpida como yo… está todo bien… me voy a acostar que no estoy de humor!

Gachy: Amix… luisa jamás te haría algo así…

Yo: sabés qué…? Me dá igual… ya sabe que estoy acá, cuando encuentre el tiempo… que me venga a buscar porque yo, no hago más nada por encontrarla…

Gachy: Oooooooooooooh Dos Santos, viejo y peludo! Ella si, no entiende a nadie pero todos tienen que entenderle a ella…Jajaja! Que te creés…

Yo: el ombligo del mundo…. Tonta! Pero, me piiicha gachy, yo dejé todo y vine y ella que no está para nadie… te parece? Así voy a terminar suicidándome…

Gachy: jajaja! dice el refrán – poniendo ronca la voz- un pelo de concha estira más que una yunta de bueyes… jajaja!

Yo: estúpida…! Todavía si fuera eso…

Gachy: y te haces la tonta nomás… ya! Me contás lo que pasó o está pasando con luisa…Ya!

Yo: bueno, prepará el tere y vamos a mi habitación…

Le conté todo a gachy… hasta el mínimo detalle, éramos más que hermana y no tenia porqué esconderle nada, ella siempre estuvo cuando necesité. Ella quedó quieta y callada todo el tiempo, solo mirándome a los ojos y pasándome las manos por la cabeza o la espalda según consideraba necesario. Ya entrada la madrugada ella me interrumpió solamente para decirme que teníamos que comer algo porque nos habíamos pasado con un litro de líquido desde la tarde y no habíamos probado más nada…

Yo: poné algo a cocinar, yo me baño primero… Después te bañás vos…

Gachy: OK… andá! Después seguimos con…eso.

Nos bañamos y nos sentamos a cenar. Seguimos hablando por horas al respecto… gachy me dio su punto de vista…

Gachy: vós te pensás que alguien que no siente algo por vos, va a hacer lo que ella hizo…?

Yo: No sé gachy… pero la forma que me trato…

Gachy: vos estás acostumbrada a lo fácil y si no es así no te gusta… y me parece bién que luisa se haga rogar un poco… en realidad ni te preocupaste por preguntarle donde, ni como estaba… lo único que hiciste fue hablar de vos…

Yo: puede ser… -fijando la vista en el plato vacio- pero creo que si ella estaba mal o en problemas me diría…

Gachy: generalmente no se acostumbra a contar esas cosas a gente que no pregunta… lo que le demuestra que ella no te importa nada! Lo único que le haces pensar con tu accionar es que la querés para un revolcón na más…

Yo: yyyyyyyy si la kiero pa eso na más? – Sonriéndome con la cabeza gacha para que no vea que estaba bromeando-

Gachy: yyyyyyyyy no lo dudo!- levantándose y golpeando la mesa-

Yo: – me levanté y no dejándola escapar la abrasé por la espalda- vés que sos una tonta! Sentís mi corazón? Esto pasa todo el tiempo… solo una vez amé en verdad a una mujer y por que esa mujer me dijo que no, intenté quitarme la vida… Sabés quien es esa mujer, no?

Gachy: Si…

Yo: entonces no quiero volver a lo mismo… está vez no voy a aguantar gachy…

Gachy: y bueno… No sufras, cortá y listo!

Yo: Gachy… – poniéndome frente a ella- no voy a hacer eso… voy a aclarar lo que siento por luisa, como hice con vos y si esto no funciona voy a intentar ser normal una vez en esta puta vida… me voy a casar con Pedro y me voy a olvidar de este puto mundo en el cual me tocó nacer…

Gachy: Pero nunca vas a ser feliz…

Yo: eso lo decido yo…! Con la misma cantidad de madera se construye un barco para partir o un hogar para compartir… y eso es lo que haré… ya no pienso quitarme la vida… y no quiero volver a tocar el tema… ok? me voy a dormir…

El fin de semana pasó rápido con gachy y chelo de camping al balneario. Empezaron las mesas de exámenes a la cual no nos presentamos y llegó el día…

18:30hs. Estaciona una camioneta 4×4 blanca con los vidrios espejados frente a la residencia, estábamos tomando tere con los vecinos y todos dimos vuelta para ver quien era el visitante… la puerta se abrió y vi a luisa con ropa de trabajo y unos borceguíes medio caño que bajaba dando un saltito para llegar a tierra, todos reímos al verla de pié junto al camión… los chicos empezaron a jugarle bromas que después le harían piecito para que vuelva a montar o que le subirían caballitos para que alcance la puerta… ella saludó a todos y rió de las bromas que le hacían. Tomó unos teres y me invitó a acompañarla a lo cual accedí con la mejor cara posible… En realidad no fuimos a ningún lado. Cualquier lugar era arriesgado para estar juntas, tomó una calle lateral que nos llevaba a una plantación de pinos y estacionó en la primer entrada que encontró…

Luisa: Bb… como estás? – Pasándome la mano por la mejilla-

Yo: bieeeen…

Luisa: No veía la hora de volver…

Yo: porqué estás vestida así…?

Luisa: estoy trabajando con el programa… por vacaciones me tenían allá, mañana tengo mesas de examen así que hoy terminó mi estancia y ya me quedo acá… Me extrañaste?

Yo: se puede decir que si…

Luisa: se puede…? – Mirándome a los ojos y acercándose lentamente a mí-

No esperé a que llegue, fui a su encuentro y la besé con ganas… ganas de ella… ganas de todo… ganas de todo con ella… el beso duró poco y nada y una eternidad… todo lo bueno y todo lo malo que sentía por ella me venia a la cabeza y en un descuido la mordí en la comisura del labio inferior. Ella se apartó y se tapó la boca… me miró como preguntando porqué…?

Yo: porqué…? Querés saber porqué te mordí…?  Porque apareciste en mi vida cuando todo estaba de maravilla… porque tuve que bancarme 25 días extrañándote a rabiar… porque casi me volví loca llorando…  y principalmente porque me cortaste el teléfono sin darme una explicación… por eso te mordí…

Luisa: -cerrando los ojos y sonriendo – Sos una bb… que puedo esperar? Y voy a tener que bancarme tus berrinches… Ese día te corté porque estaba trabajando… preferías que no tu hubiese contestado…?

Yo: tal vez –frunciendo el seño-

Luisa: Bueno, la próxima no contesto… así evito este tipo de escenitas…

Yo: lleváme a casa, así no tenés que bancarte mi escenita…

Luisa: Noooo, eso sique nooooooooo! Conmigo no van tus caprichitos…!

Yo: – tomando la puerta- entonces me voy caminando… – bajando de la camioneta-

Antes que pudiera dar la vuelta luisa bajó tras mío y nos encontramos de frente…

Yo: Dejáme pasar…

Luisa: la palabra mágica…?

Yo: – clavándole la mirada- por favor… dejáme pasar – sin moverme-

Luisa: esa no es la palabra mágica, bb…!

Yo: queeee…? Estás loca! Esa debe ser la palabra mágica, porque otra no me viene a la cabeza…!

Luisa: No, no, no… hay una que me encantaría escucharte pronunciar…

Yo: – cruzando los brazos- cual…?

Luisa: – sonriendo-  me encantaría escucharte decirme “MI AMOR”

Yo: a las mujeres les gusta que se las mientas, eeeh…?

Cuando terminé de decir eso noté como de la cara de luisa se borraba la sonrisa, sus ojos se apagaban y se tornaban oscuros… me miró con amargura y yo sonreí triunfante…

Luisa: subí… te llevo hasta tu casa… – me dijo en tono frío y me dio la espalda, poniéndose en marcha-

Yo: Y así no más, me vas a llevar a casa…? Que bien…! – Si moverme del lugar-

Ella paró de caminar, dio media vuelta y vino hacia mí tomándome de los hombros y recostándome por la parrilla de la camioneta…

Luisa: Si vamos a empezar algo, lo que sea… esta es la primera y última vez que aguanto escenitas… no voy a dejar mi vida por una pendeja que todavía no sabe lo que quiere… y si sabés lo que querés, te conviene que empieces a cambiar… la confianza es lo más valioso que pueden tener dos personas… me entendiste…bb? – Soltándome y volviendo a darme la espalda-

Yo: lo único que sé es que quiero saber la verdad… pero si esto es solamente parte de la diversión no vale la pena. Por si no te diste cuenta… Este anillo- señalando mi dedo- es un anillo de compromiso… me comprometí con Pedro hace una semana, y solamente lo hice por vos… – ya con lagrimas en los ojos-  TE AMO LUISA… Querés que te lo diga… lo grito si querés….TE AAAAAAAAAAMO LUISA, SOS MI AMOR!  Ya me es imposible seguir fingiendo y si vas a jugar conmigo… gracias! No quiero ser tu amiga siquiera… – llorando-

Luisa se puso frente a mi y al mirarme a los ojos me dí cuenta que también lloraba…me secó las lagrimas y me empezó a besar los ojos uno a uno, y fue bajando, pero antes que llegue a mi boca me separé…

Yo: Necesito que me digas la verdad… no kiero seguir sin saberla.

Luisa: que va a cambiar…? Si, te digo que te amo! pero que no voy y no puedo dejar mi vida… al menos no ahora…

Yo: me voy a morir por dentro… pero voy a seguir.

Luisa: – Abrazándome- bb, entendéme… dame tiempo…!

Yo: – abrazándola y poniendo mi cabeza a en su hombro- te entiendo… pero no quiero ser la chirusita a la cual buscas cuando tengas ganas y después te olvidás…

Luisa: bb, no va a ser así… en unos meses Eduardito mi hijo ya pasa a ser mayor y ya no tendremos problemas…

Yo: esperemos entonces a que yo cumpla la mayor edad también, así yo también me libro de un problema…

Luisa: ok, bb – acercando sus labios a los míos-

Yo: pero acordate… yo no quiero ser tu amiga!

Luisa: jajaja! yo tampoco quiero ser tu amiga – besándome- yo quiero ser la que aprieta este traserito- apretándolo- quiero ser la que come esta cosita- pasándome la mano por mi entrepierna- la que juega con estos botoncitos – pellizcándome los pezones- la que te despierta a la mañana con besos aquí- besándome la frente- aquí- en la nariz- aquí – en el cuello…

Yo: No sigas… me estás dejando loca…!

Luisa: mmmmmmmmm, – con voz ronca en mis oídos- estoy por lograr mi acometido, eso es lo que quiero… quiero que te mojes solo de pensarme… como lo hago yo! Que te levantes por la mañana y que mi nombre sea lo primero que salga de tu boca…

Yo: y que sea lo último cuando te acuestes en la cama… – mordiéndome los labios- para serte sincera, me estás enloqueciendo… si seguís con eso- ella mordía y chupaba el lóbulo de mi oreja izquierda- te juro que te tumbo y acá mismo te violo… me tenes en rojo vivo…

Luisa: – separándose- noooo, ni loca! Puedo estar muuuuuuuuuuuy caliente – mirándome a los ojos- pero acá no…

Yo: jajaja! bueno Ingeniera hot… very hot… nos vamos…?

Luisa me llevó a casa y cuando nos estábamos acercando…

Luisa: Adonde vamos…?

Yo: yo, a mi casa… vos, a la tuya…- mirándola para ver cual era su expresión-

Luisa: Y así no más…?

Yo: mmmmmmmmm,  no fue mi decisión…? Vos no podes…

Luisa: hoy si puedo… – sonriendo-

Yo: si podes… Que? -sonriendo también-

Luisa: puedo estar con vos…! Obvio, si querés… es tu decisión…

Yo: mmmm, son 19:45 tipo… 21 podés pasar a recogerme – haciendo énfasis en la ultima palabra-

Luisa: te voy a recoger un poquito más tarde… primero vamos a cenar…

Yo: ok, nos vemos en un rato – bajando –

Luisa se fue y le conté a gachy lo que pasó. Gachy se puso seria, no sabia que decir…

Gachy: o sea… no llegaron a nada…?

Yo: No sé… créo que ella está más loca que yo…quiere pero no quiere… quiere todo y nada, no quiere dejarme pero tampoco no puede darme algo…jajaja! amix créo que seguís siendo la mujer más cuerda que conozco sobre la faz de la tierra… me voy a bañar

Gachy: hey, hey… te estás olvidando de algo…

Yo: que? De que me estoy olvidando…?

Gachy: el trato con tu madre… cumplir los 21 antes de inventar locuras!

Yo: Amix, te prometo que no voy a inventar nada. Me voy a quedar en el molde… voy a hacer mi vida… – guiñándole un ojo-

Luisa llego con 15 minutos de retraso, yo la esperaba fumando en el jardín, ella no bajó solamente tocó bocinas…

Yo: – mirando a gachy- ultima vez que hace eso… que se cree que soy su putita para que toque la bocina y yo salga corriendo. Ya le voy a mostrar cuantos botines hacen un par- buscando mi cartera y despidiéndome-

Gachy: vaya putita – en mi oído y dándome una palmada en el trasero-

Yo: preparáte pa la vuelta eeeh… jajaja! – Subiéndome a la camioneta-

Luisa: que hay a la vuelta…? – Entrecerrando los ojos-

Yo: cosas de amigas… y como yo no quiero ser su amiga… no le importa!

Luisa: aaaaaaaaaasique por eso no querés ser mi amiga?

Yo: tonta…! Vamos?

Luisa: Donde…?

Yo: a EL PARAIZO!

Luisa: al MOTEL…? – mirándome sorprendida-

Yo: -sonriéndome- Sip…donde más querés ir?

Luisa: mirále a mi bb, toda macha ella…

Yo: mmm… me dejaste con el hormiguero entre las piernas – metiendo mi mano entre las suyas- y pretendes que me vaya a sentar a cenar en algún lugar?

Luisa: eso es castigo…? No?

Yo: – haciendo subir mis manos por sus piernas hasta tocar levemente su panty y bajando hasta su rodilla- mucho castigo, se puede decir…

Luisa: – atrapando mi mano con la suya- bb, si seguís vas a causar un accidente…

Yo: – arrodillándome en mi asiento y acercándome a su cuello- porqué? Yo no estoy conduciendo…- intercalando besos y mordiditas-

Luisa: -poniendo su mano en mi estomago- sentate, x dios! Bb, estoy conduciendo…

Yo: y date prisa entonces… porque no me voy a privar de nada… ya te estoy avisando…!- acomodándome en el asiento pero dejando mi mano que jugaba en su entrepierna-

Luisa apuró la marcha y en dos minutos estábamos ingresando por las puertas automáticas del motel… el lugar estaba condicionado como el paraíso y cada habitación tenia un nombre. Luisa me dijo que nunca había estado en ese lugar, lo cual me causo mucha gracia… Cuando sonó el intercomunicador yo le grite: “el tercer cielo” luisa me miró con cara de WTF…? nos asignaron la habitación con cochera privada, al estacionar la camioneta  luisa estaba como con miedo…

Yo: que te pasa… – mirándole a la cara y sonriendo- bajamos?

Luisa: nunca estuve en un motel…

Yo: siempre hay una primera vez… jajaja! otra cosa…? Aaaah hay cámaras de seguridad por todos lados… o sea es tarde para dar marcha atrás… jajaja!

Luisa: y eso te causa gracia…?

Yo: nnnnnnnnnnn, aumenta mi morbo…jajaja! fijáte…

Me subí el vestidito que traía puesto y me lo saqué dejando mis tetitas al aire y abriendo la puerta me baje, caminé hasta la puerta de luisa la abrí la tomé de la mano y cuando estaba en el piso frente a mi, la corrí de un lado cerré la puerta y empecé a besarla con frenesí y meterle manos por todos lados… le subí la pollera y le apretaba los cachetes del culo… ella no tardó mucho en responder….

Yo: jajaja! viste que también te gusta… -le dí vuelta y le señalé el puntito celeste que titilaba en una esquina- los cuatros tipos que atienden esto deben estar en plena fiesta a esta hora…

Luisa: – mirándome a la cara- y como sabés que son cuatro…?

Yo: Mi amor… porque naci ayer…jajaja! vamos adentro que tengo cosas más importante para hacer que estar contándote historias…

Al ingresar luisa quedó viendo el lugar… dos pisos, tres camas, una cama de agua, espejos hasta dentro del vaso sanitario,  pileta de hidromasaje, luces en el piso de la ducha…y etc.

Yo: mi amor, te pido algo…? Que querés tomar… comer…? Ellos se encargan de todo…

Luisa: algo para tomar… lo que quieras…

Yo: – levantando el intercomunicador- holaaa… riii sos vos? Tercer cielo…obbbvio! El amor de mi vida… jajaja! nop, ahora pretendo portarme bien…mmm, dos latitas…siiii, pero venis vos…? Juiiira, me mandaste el gordo la ultima vez… casi me tuve que bañar de vuelta…jajaja! dale… golpea nomás…

Luisa: que es esa confianza…? – parada en medio de la habitación con los brazos cruzados-

Yo: jajaja! es meejoor que no sepás… Ri, ingresó conmigo en primer año pero sus padres no tenían dinero y la no tenia cabeza… sique ahora está en el cielo…jajaja

Luisa: por Dios! Me reconoció…?

Yo: nop, el hizo 6 meses como máximo… no tiene idea… jajaja! – acercándome a ella- Vez esa plataforma…? – Dándole vuelta- me encantaría verte hacer un striptease – mordiéndole el hombro-

Luisa: en serio me decís…? Yo no tengo idea como – elevando los hombros-

Y escucho los golpes en la puerta…

Yo: yo te haría uno pero…- girándome para que vea el colaless que traía- ya no tengo prácticamente nada que sacarme… Hola Riii, jajaja! baboso, es mía… tenés que cambiarte de sexo si keres una… chau…!

Cerré y le alcancé la cerveza a luisa…

Yo: y mi bailecito caliente…? Para cuando…?

Luisa: – abriendo la cerveza y dándole un trago largo- me parece que sé poco y nada de tu vida…

Yo: y prefiero que así siga…- dándole un beso en la clavícula- no vale la pena… primero lo primero y después hablamos… – ella quedó como pensativa- Luisa mi amor… hay cosas que yo no te pregunto y tampoco vos considerás importante como para contármelas… vení – llevándola a la cama- sentaté por favor…!

Luisa: es así… -mirándome a la cara y tomando un nuevo trago de cerveza- No soy nadie para cuestionarte… pero a partir de hoy, bb! Que te quede claro… No vás a estar con nadie más… si a media noche tengo que ir a buscarte donde sea… Tenés seguro que lo haré…

Yo: auch… mujer celosa…? Mala inversión… al menos una vez por semana… – luisa negaba con la cabeza- nop? Recrear la vista…tampoco nop? Mmm,  me encanta mi amor que seas celosa – llenándola de besos- te juro que ni con Pedro estuve desde que casi me violaste en plena facultad…

Luisa: yoooo? Estás segura…? Para mí que el alcohol te hiso ver alucinaciones…

Yo: alucinaciones… claro! Casi me partiste la boca… – buscando mis cigarrillos-

Luisa: que buscas…? Y Fue para callarte la boca, ya me estabas irritando con tu prepotencia…!

Yo: mis puchos… claro, claro… pa callarme la boca…! – Caminando hacia la puerta- seguro que están en la camio…

Luisa: parando, parando… usted se queda adentro… yo busco… – y salió a buscar mis cigarrillos-

Yo me tiré en la cama y me reí… se nota que nunca estuvo en un lugar así… acaso no le dije que había cámaras en todos lados? Encendí la tv y me fijé la hora… ya había pasado una hora y seguíamos dando vuelta… por suerte a partir de 1 y ½ ya te hacían otro precio…jajaja! Luisa volvió con mi cartera y mi vestido…

Yo: para que trajiste eso – señalando el vestido- y porfis…. Te puedo sacar la ropita mi amor… ya me estás agotando de solo imaginarte…

Luisa buscó mi cigarrillo y encendedor y me los tiró. Dio media vuelta y caminó hacia la plataforma del centro, subió un pié sobre ella y empinó el trasero para desprenderse las hebillas de las sandalias que traía puesta…

Yo: mi amoooor… no seas asíiiiiiiiiiii…. Me matás…!

Luisa: – sonriendo- y la música…?

Yo: en serio… me vas a hacer… – ella asintió con la cabeza y empezó a mover sus caderas-

Puse Reik, lo más despacio posible. Encendí un cigarrillo, estiré y crucé las piernas y me puse a ver el espectáculo, la detallé de forma que si esta fuera la primera y única vez que estuviera con ella, su imagen quedara tatuada en mi retina para siempre… ella se movía en un vaivén lento e iba lanzándome  a la cama cada prenda que se sacaba… primero volaron los zapatos, luego despacito la pollera, la dejó deslizarse por sus piernas torneadas y una vez que esta se encontraba en el suelo se agacho levantando sus pompis, lo que provocó la erección automática de mis pezones. Ella la levantó y con una sonrisa picara me la lanzó, llegando hasta mis pies. Bailaba suavecito sobre la plataforma, haciendo que mis deseos de tenerla se encendieran más aún, cuando su mano llegaba al borde de su polo… movió su cabeza para un lado y para otro y me dió la espalda, ver las curvas que dibujaban su traserito y sus piernas, sus pantorrillas marcadas, me alucinó. Tomé el paquete y encendí otro pucho…

Yo: Me estás matando mujer…

Luisa: y acaso no querías esto…? – Girando nuevamente dejándome ver la perfección en todo su cuerpo, su vientre plano, su ombliguito saltón, sus 110 de delanteras bien paradas-

Yo: – mojándome los labios y sintiendo el cosquilleo que me empezaba a recorrer el cuerpo- pero jamás me imaginé…- suspirando- que serias este monumento…

Luisa: querés que me que-de ennn booolas o te encargas del resto- estirando el borde de su panty…

Yo: dejalo… te lo quito con los dientes…mi amorrrr – haciendo señas para que viniera a la cama-

Luisa bajó de un saltito haciendo que sus tetas hicieran el efecto rebote, lo cual provocó la inundación total de mi sexo… y se tiro sobre mis piernas intentando abrirlas…

Yo: amor… hoy sos mía! – Tomándola por los hombros para acercarla a mí-

Luisa: Bb, te quiero comerrrr… estoy que me parto de ganas de sentir tu agujerito en mi boca…

Yo: que me proponés al respecto – corriendo su bra y arrimando mis labios a sus pezones- porque yo también quiero probarte…- mordiéndolos despacito y pasando mis dedos por su lubricada vulva sobre su panty-

Luisa: lo que quieras… pero dame!  No aguanto más…

Y acomodándonos en la cama rápidamente en un 69, quedando ella arriba, corrió mi hilo a un costado y atacó mi sexo con sus labios succionándolo con desesperación, su lengua hacia presión en mi entrada y se introducía en mi cavidad provocando cosquillitas con su rose. Yo por mi parte pasé mi dedo y sentí la viscosidad de sus jugos, realmente ella estaba muy caliente. Intentaba mantener la concentración en lo que hacía pero era casi imposible, luisa me estaba sacando ventajas y muuucha… saqué la lengua y empecé a pasarla de arriba abajo, intentando abarcar todo lo que podía a su paso, pero luisa ya estaba atacando mi abultado clítoris con su lengua y tuve que rendirme a los fuertes epasmos que ya empezaban a recorrer mi espina dorsal y llegando a mi abdomen…

Yo: Mi amorrrrrrr – entre jadeos- me tengo que moverrrrr,  no aguanto mássssssssssss…!

Subiendo las caderas acomodando mi conchita a la boca de luisa, que seguía castigándola sin piedad, llegué al orgasmo…Luisa no me dejó respirar, siguió invistiendo con su lengua. Cuando sus movimientos serenaron, bajé las caderas y apoyé mi mano izquierda en su glúteo derecho y con la derecha le dí una palmada con la mano bien abierta, ella al sentir el golpe se sobresaltó y me miró con los ojos de sorpresa…

Yo: ésto – volviendo a darle- por hacerlo taaaan rico… – sonriendo-

Luisa: hay bb, me asustaste… pensé que eras ese tipo de mujer que se descontrola total al llegar…

Yo: mmm… y no sé, tendríamos que probarlo – cambiamos de posición quedando ella abajo y boca con boca-

Luisa:- pegando sus labios a los míos- y no pensassste… que me puede llegar a gustar…?

Yo: haré el esfuerzo… amor… – depositando un suave beso en sus labios-

Y bajando por su cuello hice un caminito de lamidas y salivas acompañándolo con muchos besos… Volví a la labor, tenía que probar sus mieles y no me detendría hasta lograrlo. Llegaba mi turno de hacerla sufrir…

Terminado la primera parte… jajaja!

Bueno, tarde un poquiiito más, esta vez, pero x favor entiendanmeeee!

Estoy en esa fase de la vida donde vas caminando en medio un túnel, bueno… ¾ del túnel todavía no llegué a la mitad, y vez la pequeeeña lucecita al final… y te preguntás:

Es realmente la salida, o solo es parte de mi imaginación…?

Y no sabés si seguir dando otro paso para salir o echarte a esperar que el próximo boludo ingrese al túnel y se aventure a la salida o se eche a tu lado a hacerte compañía y a esperar al próximo boludo que ingrese… jajaja!

Capricornio7

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Todos y todas… Bsotots! Gracias por leerme, por comentarme por valorarme…

Aquí susssssssssss respuestas…

Veronik (ID1397801): Gracias chica y bienvenida… jajaja! siii amor, amor y no fui tan mala con Pedro… Bsots!

Dulzitha (ID1349162): mmm… nena! La profe está buena peeero ya hay otra personita que está maaaaaaaaaaas buena… jajaja!  Gracias y Bsots!

mar (ID1407762): Bonita! Hoola, ya empezó el carnaval (o sea la fiesta de la carne) jajaja! espero que te guste. Bsots!

Y nop, no me gusta esto de amorrrrrrrrr, ya me duele la quijada de andar sonriendo como tonta todo el día… y las arrugas ni te cuento… jajaja! amor, amor…

HombreFX (ID853437): gracias por estar siempre presente Sr. Bsots!

ALONE (ID 1377616): Lamentablemente te tengo que dar la razón… chika, ya me ha pasado…jajaja!

Amor, amor… remolino de aguas estancadas… Bsots!

nestor (ID 1268691): Mi gente de córdoba! Bsots! Padres… tema irreparable! Y no fui tan mala con Pedro… no?

Krizty (ID1337532) DarkLeoF: hola bb, ya estaremos en contacto…cuidate! Bsots! espero que te guste este capi…

Uma (ID1366827): Hay amiga…jajaja! Que tipo de payazo? El payazo de circo o el payazo pedante que te rompe las bolas donde estés…? Jajaja!

Y está bien! Me gustan los comentarios largos. Bsots!

Lisa (ID1367071): jelou! Gracias por comentar… Bsots!

Zahory (ID1370337): Hooolis chik lista…, Amiga del alma, mi remedio para el olvido… y no te preocupes, soy la suuuper chica, te voy a defender estés donde estés… jajaja! Bsots!

Y auch! No me gusta eso de “una vez que encuentras esa persona que te hace suspirar, nada vuelve a ser lo mismo…” naaaaaaaa, no kieeerooo! L… sniff, sniff…

Martin (ID1383958): hola jajaja! que laaastima… te hubiera apostado, total soy yo la que escribo jajaja! naaaaaaa, too bien? Satisfecho con este capi…? Bsots!

Labrys 28 (ID 1381566): hola señorita! Y naaaaa, ya te diste cuenta no…? Mis Días con luisa fueron 15, ni más ni menos… después todo volvió a la normalidad… bueno, si se puede llamar normal… Bsots!

Danni (ID 352072): Holis! Mmmmmmm, soy hija de militar y dominio propio es lo que menos tienen, te lo puedo asegurar. Tenia 2 años cuando mi padre me dío un patadón que me hizo volar…cosa que hasta hoy lo hecho en cara… bueno, la vida es así y es el padre que me tocó a mí…

Gracias por estar siempre… Bsots!

Una nueva experiencia con mi novio

A éstas alturas, mi novio y yo ya habíamos conseguido satisfacer nuestras fantasías sexuales. Incluso de vez en cuando las repetíamos, aunque no demasiado para no acabar cansándonos. En ésta ocasión, quiero contaros lo que nos ocurrió sábado por la mañana cualquiera.

 

Adoro los sábados por la mañana, cuando podemos dormir hasta tarde y nos levantamos contentos y con energías. Estando yo en una de éstas, recién despierto y con mi novio a mi lado remoloneando, aproveché para meterle un poco de mano mientras terminaba de despertarse.

Estando tumbado de lado, dándome la espalda, me pegué un poco a él posando mi paquete (que ya estaba empezando a crece) en su culo. Mi novio duerme siempre en camiseta y calzoncillos, como yo, lo cual me da buen acceso para poder tocarle a mi antojo. Suavemente comencé a meter una mano bajo su camiseta para acariciar su vientre, al tiempo que él hacía presión con su culo en mi paquete. Comencé a besarle el cuello y cuando giró suavemente la cabeza le surruré al oído:

 

– Buenos días…

Él solamente hizo un leve ronroneo y se dejó hacer, por lo que deslicé mi mano hasta su polla, que mostraba una clara erección matutina.

 

Su polla palpitaba cada vez que hacía un poco de presión, y no tardó en empezar a brotar algo de líquido preseminal mojando sus calzoncillos. Lentamente fui haciéndole una suave paja, al tiempo que presionaba mi duro paquete contra sus nalgas.

 

Estuvimos así unos cinco minutos, ya bastante más espabilados, hasta que mi novio se giró para ponerse boca arriba. Comenzó a besarme con suavidad, agarrando mi mano para que no dejara de masajearle la entrepierna. Me encantaba estar jugando con su polla, pero empezaba a necesitar llevármela a la boca.

 

Levantando un poco las sábanas, empecé a bajar hasta su polla. Al tiempo que me colocaba, él se bajaba los calzoncillos, por lo que quedó patente que tenía muchas ganas de que se la chupara. Agarrándola por la base, abrí bien mi boca y me la fui introdujendo muy poco a poco en la boca. Cuando ya no pude más, hice un poco de presión con los labios y comencé a subir, acariciándo todo su tronco. Él gemía y acariciaba mi cabeza, tratando de guiarme para que hiciera más subidas y bajadas. Un rato después mi novio me dijo:

 

– Bufff, mójamela bien que me apetece un montón follarte – Me dijo mi novio entre pausados jadeos.

 

Yo que ya estaba succionando su polla con fuerza, saboreando su glande con mi lengua, empecé a salivar para lubricarla bien. La verdad es que ésa mañana tenía muchas ganas de desayunar leche, más que de que me la metieran, pero lo vi que se estaba excitando tanto que decidí hacerle caso.

 

Me reincorporé, ya con las sábanas deshechas, y me quité los calzoncillos para empezar con la tarea.

 

– Cómeme un poco el culo para que entre mejor. – Le dije al tiempo que me sentaba en su cara.

 

Mi novio abrió mis nalgas con sus manos y empezó a dar lametones alrededor de mi ano. Mientras yo le seguía comiendo la polla, aprovechando los últimos momentos, disfrutaba del placer de su lengua salivándome bien el ojete. Me escupió en el culo y metió su pulgar de golpe, con lo que no pude evitar gemir en alto. Estaba empezando a calentarme mucho con el 69 hasta que mi novio me desplazó con suavidad hacia adelante, dándome a entender que era el momento de follarme.

 

En cuclillas de espaldas a él, comencé a sentarme sobre su polla. Creo que ya lo he comentado otras veces, pero normalmente solíamos hacerlo a pelo. El me guiaba con sus manos, y a medida que su tronco iba metiéndose más adentro, sentía que mi interior empezaba a adaptarse para él. Cuando iba por la mitad, le indiqué que parase un poco, y empecé a levantar mis caderas para introducirme de nuevo todo el recorrido.

 

– Eso es, muévete para mí. – Me decía mientras trataba de clavarme más su polla.

 

Mi novio siguió con la tarea de penetrarme más a fondo, y me cogió de los brazos haciendo presión hacia abajo. Me empezó a obligar a bajar, cosa que me gustó (cualquier cosa que me hagan en contra de mi voluntad me pone caliente) pero sus deseos se vieron frustrados inesperadamente.

 

– ¡Toc! ¡Toc! ¡Toc!. – De pronto escuchamos que alguien llamaba a la puerta de casa.

– ¡Joder! – Exclamámos los dos casi al unísono.

 

Mi novio sugirió hacer caso omiso y continuó metiéndome su polla, pero alguien seguía insistiendo en la puerta así que nos rendimos.

 

– Ya voy yo, que asco, quién cojones será.. – Mi novio me apartó y salió de la cama. Un corte de rollo en toda regla…

 

Yo me quedé sentado en el borde de la cama mientras mi novio se subía los calzoncillos y se acercó a la puerta. Tan pronto como llegó se dio cuenta de que ahora estaban llamando a la puerta de al lado, por lo que volvió a la habitación maldiciendo.

 

– Putos vendedores ambulantes, un sábado a éstas horas… – Me dijo quedándose de pie frente a mi.

– Bueno, ya está, tranquilo…¿por dónde íbamos? – Le dije al tiempo que bajaba de nuevo sus calzoncillos.

 

Su polla saltó de nuevo como un resorte, seguía igual de dura y enorme a pesar del percance. Todavía me había quedado con ganas de polla, y verle de pie con ella apuntándo a mi cara me calentaba demasiado. Entonces, de forma impulsiva, la agarré con la mano y me la metí en la boca.

 

– ¡Dios! ¡Qué cerdo eres! – Me dijo mi novio riendo, que permanecía en su posición.

 

Sin embargo, para mí era algo bastante serio, empecé a saborear su polla. Estaba mucho más caliente que antes, con un sabor distinto, nunca había hecho algo así antes pero me estaba calentando enormemente. Empecé a pajearme con fuerza y a disfrutar del momento.

 

– ¿Que pasa? ¿Te gusta esto? Te la he metido bien adentro.. – Las provocaciones de mi novio me dejaron claro que había entendido el nuevo juego.

 

Aun así, le respondí con un claro mensaje. Saqué mi lengua y la empecé a pasar por su glande, asegurándome bien de que lo viera. Le miré a los ojos gimiendo y haciendo ruidos de placer, pude ver como me estaba sonriendo con satisfacción.

 

Entonces se apartó de mi y me empujó hacia atrás de forma brusca, me levantó las piernas y se puso sobre mí con su polla apuntando a mi culo.

 

– ¡Fóllame más! – Le dije como poseído por el calentón que tenía.

 

El empezó a meterme la polla, ésta vez con mucho menos cuidado. Tanto que me empezó a doler un poco, pero empezó a buscar mi lengua con la suya y consiguió que mi excitación pudiera más. Su polla entraba y salía de mi culo a un ritmo frenético. Con cada embestida mi novio gemía y se echaba sobre mi, hundiéndome en la cama cada vez más.

Entonces deceleró el ritmo, y comenzó a sacar su polla de mi culo con suavidad. Se quedó unos segundos mirándome, y empezó a metérmela entera. Iba lento pero seguro hundiendo su pollón en mis tripas, recreándose a cada centímetro que avanzaba. Yo gemía en voz baja, temblando por la tensión del momento. Cuando su polla entró por completo en mi culo, comenzó a hacer presión fuertemente, como queriendo meterla todavía más.

 

– ¿Quieres volverlo a hacer? – Susurró mi novio mientras trataba de llegar aún más lejos.

Yo estaba que no podía más, mi culo no daba más de sí y me estaba empezando a molestar tremendamente. Accedí de muy buena gana y mi novio se incorporó de nuevo, avanzando sobre mi y dejando su polla a la altura de mi cara de nuevo.

 

Lentamente fue bajando sus caderas, enterrando su polla en mi boca. Tan pronto como mis labios tocaron su tranca me dio un vuelco el corazón, pero él no paró hasta que sus huevos dieron contra mi barbilla.

 

– Eso es… limpiamela bien, cabrón – Me dijo mientras yo paladeaba su rabo a gusto. Hacía ya tiempo que había aprendido cómo tenía que hablarme si quería calentarme, y ya lo creo que lo estaba consiguiendo.

 

Poco después me la quitó de la boca, y de nuevo volvió a enterrármela en mi culo. Nunca había pensado en realizar un juego sexual semejante, pero sus humillaciones me estaba poniendo a mil. Siguió follándome y besándome un buen rato, yo le pedía que me follara bien fuerte y el me la clavaba tan fuerte como podía. Estábamos los dos sudando del esfuerzo, y por sus gritos noté que le quedaría poco para terminar.

 

– ¿Quieres que me corra ya?

– ¡Si, joder! Levántate y fóllame la boca mientras te corres. – Le dije loco de placer.

 

Entonces se apartó, y yo me reincorporé rápidamente para quedar justo como antes de empezar a hacer esas cerdadas. En ese momento, miré su polla y me percaté de que ésta vez había ido demasiado lejos, ya que podía verse como tenía su capullo ligeramente manchado de un color marrón.

 

Mi novio se quedó dudando un poco, no sabía bien qué hacer. Sin embargo, yo estaba tan cachondo que quería seguir adelante, así que tal y como hice un rato antes, me metí su polla en la boca y empecé a succionar. Admito que en cualquier otro momento me habría dado un asco tremendo, y que el sabor que tenía en la boca en ese instante no era muy agradable. Sin embargo, mi pulso se había acelerado y mi polla estaba a punto de reventar, mi cuerpo me pedía seguir succionando su polla hasta sacarle toda la leche.

 

En ese momento mi novio entendió que había que seguir con el plan, y me agarró la cabeza para empezar a follarme la boca brutalmente.

 

– ¿Te gusta como sabe tu culo, cerdo de mierda? – Me gritaba con furia mientras me clavaba su tranca hasta la garganta.

 

Yo no podía casi ni respirar, sólo intentaba amortiguar sus pollazos, esperando por mi premio mientras un reguero de babas caía desde mi boca por mi pecho. Me estaba pajeando desde hace un rato, quería correrme con su leche y el acre sabor de mi culo. Y el momento llegó, mi novio lanzó un grito, me cogió con sus dos manos de la cabeza y de un último pollazo empezó a soltar leche directamente en mi boca.

Sus espasmos iban acompañados de trallazos que se acumulaban en mi garganta, y tan pronto como terminó tragué todo fuertemente. Dando una gran bocanada para devolver aire a mis pulmones, empecé a correrme con fuerza entre sus pies.

 

Nos quedamos unos segundos callados y de pronto me invadió la vergüenza por lo que acababa de hacer. No quise mirarle a la cara, pero cuando me levanté, me miró tiernamente a los ojos y me dio un genial beso.

 

– Eh, no pasa nada, ¿vale? Lo hemos disfrutado un montón, ahora no vale que te arrepientas.

 

Le sonreí y nos fuimos a dar una ducha. Aún quedaba todo un fin de semana por delante, y con semejante sorpresa de comienzo, ¿quién sabe cómo podría terminar?

Cuando ya no tenia ninguna esperanza

Hola me llamo Olga soy una chica de 24 años 1’60 cm si lo se soy bajita pero como bien dicen en el bote pequeño esta lo mejor J bueno continuo soy morena 52kg como bien digo soy una chica sencilla no me puedo quejar con mi cuerpo.

Llevava unos meses como encerrada en mi mundo sin ganas de salir, ni de nada acavava havia roto con mi pareja que fue una relación bastante tormentosa empeze después del mes de romper la relación decidi que ya no habían mas oportunidades y tenia que acabar ese tormento asi que tome la decisión de que por mas que me doliera le pediría el divorcio a mi esposa con la que tantos sueños tenia pensados de compartir con ella pero solo eran eso mis sueños y no los suyos.

En ese tiempo de vez en cuando quedaba con mi amiga Lucia ella estaba preocupada por mi siempre venia a buscarme para ir a cenar o ir a ver pelis a su casa que ella vivía con Ruth.

LUCIA  es una chica morena rockera y un poco alocada pero quizás me atrevo a decir que la menos loca del grupo no era mi tipo de chica y  ella lo sabia bien por eso siempre acudia a mi cuando tenia algún problema (devo aclarar que ella es hetero)

RUTH ella es bajita un pokito mas que yo muy delgada y estaba locamente obsesionada con lucia siempre que podía le quitaba los chicos que a ella le gustaban para asi mantenerlos alejados.

Esa noche Nerea al salir del trabajo me vino a buscar para ir a su casa a cenar y ver unas pelis de trankis llegemos a la casa y estaba nuria esperando a Nerea y en cuanto me vio entrar por la puerta le cambio el careto rotundamente.

Ruth: ey que haceis…

Lucia: ey aki que vamos a ver alguna peli mientras cenamos y recordamos viejos tiempos de las 3 cuando ivamos al instituto.

Asi pasamos la noche entre risas con las miradas que me exava nuria jeje y mas después de ver que yo dormía en la misma cama junto a Lucia parecía que le salian chispas de los ojos. A la mañana siguiente nos levantemos a las 8 de la mañana ya que lucia tenia que ir a trabajar fuimos a tomar café a la cafetería y cada una se fue por su camino.

Al mediodía estaba con mi familia en el restaurante que ellos tienen en el pueblo y a la hora de comer:

Mama: ay que ir a darle de comer a la abuela

Yo: mama dame las llaves del coche y ya voy yo……

Asi fue cogi las llaves me monte al coche y me puse mi típica música de desamor para cuand estoy mal de amores.

Camino a casa de la abuela me encuentro con angel el es camarero de la pizzería donde suelo ir de vez en cuando.

Yo: ey angel te llevo?

Angel: pues vale te lo agradeceré muxisimo.

Durante el camino fuimos hablando del trabajo y de todo un poco hasta que llegemos a su casa ya nos despedimos yo me encendí mi cigarro y continue mi camino al girar la calle

Un día de playa, recuerdos de la universidad

Era Septiembre, un caluroso fin de semana de Septiembre, en el que mi amiga Elena nos invitó a mí y a Cristina a pasar el día a su casa de la playa. No era la primera vez que íbamos a su casa, pero si la primera vez que pasó lo que a continuación narro.

Llegamos el sábado a medio día, justo para la hora de comer. El pueblo estaba casi desierto, pues por esas fechas no hay más que las gentes del lugar, nada de turistas. Descargamos todas las cosas, nos pusimos el traje de baño y nos fuimos a comer a uno de los chiringuitos de la playa, donde tan bien se come. Después de comer, nos alejamos un poco de la zona del bar, en una zona de playa desierta, nos quedamos en bañador y bikini y nos tendimos en las toallas.

Elena llevaba un bikini verdecito muy pequeño, que se ajustaba perfectamente a sus pequeños pero turgentes pechos y una braguita que sin ser tanga, dejaba ver algo de su culito. Cristina llevaba un bikini rojo, en el que se marcaban sus pezones perfectamente, en esos maravillosos pechos con los que más de una vez me había masturbado fantaseando. Yo, llevaba un bañador de estos medio largos, pero que se ajustan al cuerpo, que uso en la piscina para nadar y que marca bastante mi miembro.

Me puse algo de crema y me quedé un poco dormido. Al despertar llegó mi sorpresa cuando al mirar a Elena la veo quitándose el bikini para hacer top-less. Nunca le había visto sus pechos, aunque intuía que el día en que lo hiciera me iban a encantar. La miré, sin saber que decir y ella se rió.

–        ¿Te molesta? – preguntó Elena.

–        No en absoluto, estamos entre amigos, no te preocupes. – dije yo.

–        ¡Venga Cris! ¡Quítatelo tú también! – Dijo Elena entre risas. – Sino lo haces te quedarán las marcas del bikini.

Mi amiga Cristina se empezó a quitar el bikini, estaba totalmente perplejo a la par que excitado, tenía unos pechos perfectos, grandes, pero muy bien colocados, con unos pezones enormes, sobre los que me hubiera abalanzado para lamerlos y chuparlos.

Y allí estaba yo, en medio de mis dos amigas, con las que tantas cosas había compartido, enseñándome sus pechos. Me estaba calentando por momento, aunque lo peor fue cuando Elena empezó a darse protección solar en los pechos.

La visión de mi amiga untándose de crema sus pechos fue un detonador instantáneo. No podía dejar de mirarla moviéndoselas de arriba a abajo, pasando sus manos para untar bien la crema…estaba tan absorto mirándola que ni siquiera me percaté que estaba tan erecto que mi glande asomaba por encima de mi bañador.

–        Vaya David, creo que tu amigo tiene ganas de fiesta – Dijo Cristina.

–        Cris parece que lo hemos conseguido – Dijo Elena a Cristina.

Yo no sabía como ponerme, así que me levanté con mi miembro erecto y me fui directo al agua.

Las chicas se quedaron hablando y al momento corrieron al agua conmigo. Era realmente un espectáculo ver los pechos de Cris botando mientras corría hacia el agua.

Llegaron las chicas donde yo estaba, justo nos cubría el agua por la cintura, por lo que seguía viendo los pechos de mis amigas.

–        Ya os vale, me voy a ir a casa con un dolor de huevos tremendo. – Dije yo.

–        Lo sentimos mucho y queremos compensarte. – Dijo Cristina.

Cristina entonces se sumergió, y mientras Elena forcejeaba conmigo para intentar ahogarme, Cris aprovechó y me bajó el bañador hasta quitármelo. Elena se colocó entonces justo detrás mía. Sentir sus pechos en mi espalda fue una sensación de las que nunca se olvida. Bajó su mano por mi pecho y abdomen musculado hasta llegar a mi miembro totalmente duro ahora. Entonces comenzó a tocármelo lentamente, mientras enfrente, Cristina se bajaba el bañador y me lo enseñaba.

Estaba a mil en ese momento. Intenté tocar a Elena por detrás de mí, buscar con mis manos su culito, pero me dijo:

–        Si no te estás quieto y te dejas hacer te quedas sin corrida. – Dijo Elena.

Dejé mis manos quietas y las dejé hacer lo que quisieran conmigo. Estaba totalmente entregado al placer que mis dos amigas estaban dispuestas a ofrecerme.

Elena continuó masturbándome desde atrás, subiendo y bajando su mano por mi pollón de 21 cm totalmente erecto, descubriendo mi glande y jugando con él entre sus dedos, tocándomelo, jugando con mi frenillo. Me estaba poniendo malísimo. Mientras Cristina veía todo el espectáculo, tocándose con una mano una de sus tetas y con la otra metida entre sus piernas, jugando con su coñito desnudo.

Elena me estaba masturbando como nunca lo había imaginado. Una de sus manos estaba subiendo y bajando por mi falo mientras la otra me acariciaba y apretaba mis testículos y mi entrepierna. Su lengua mientras tanto estaba en mi cuello y mi oreja y de cuando en cuando me susurraba:

–        Mira David que tetas tiene Cristina, imagina como botarían mientras te cabalga este pollón que tengo en mis manos.

Yo no podía hacer otra cosa mas que jadear y jadear. Mi respiración aumentaba por momento, mi excitación igualmente se disparaba mientras Elena me tocaba y me susurraba desde atrás y veía a Cristina masturbándose mirándonos con cara de viciosa. Estaba a mil, mi cadera acompañaba la mano de Elena mientras subía y bajaba, estaba a punto de explotar, de llegar al punto de no retorno. Elena pareció percatarse y me volvió a susurrar:

–        No te corras aun, ahora quiero que des placer tú a mí. – dijo en un tono muy sensual.

Me di la vuelta y mis manos se fueron por instinto a sus pechos, necesitaba tocarlos. Los agarré con mis manos, cabían perfectamente en ellas, se los sobé bien, sus pezones me encantaban, estaban totalmente erectos. Mi boca comenzó a besarla frenéticamente, buscando su lengua para sentirla con la mía.

Mis manos bajaron desde sus pechos hasta sus braguitas, que bajé mientras me sumergía y pude ver como mi querida amiga tenía el coñito totalmente depilado. Subí y esta vez mi boca se fue a sus pezones, que comencé a lamer y chupar como si fueran los últimos que chuparía. Mis manos comenzaron a masturbarla. Abrí bien sus labios y con una mano empecé a acariciar su clítoris, mientras con la otra agarraba fuertemente su culito.

Ella estaba totalmente entregada a mí, con la boca entreabierta, disfrutando de lo que le hacía. Pasé mi mano desde su culito hasta su rajita y poco a poco fui buscando el camino para meterle un dedo, mientras con la otra mano no dejaba de acariciarle el clítoris. La estaba poniendo a mil, por un momento incluso nos olvidamos de que estuviésemos con nuestra amiga Cris, sino es porque de repente sentí como sus increíbles pechos se posaron en mi espalda y su mano bajo hasta mi polla y comenzó a pajearme.

La escena era increíble, nunca lo hubiera imaginado. Los tres completamente desnudos, mi querida amiga Elena totalmente abierta de piernas y entregada a mis manos, a mis dedos, y mi amiga Cris, desnuda, detrás de mí, sintiendo sus pechos y masturbándome enérgicamente.

Entonces Cris se enganchó a mi pierna y comenzó a frotar su entrepierna contra mí. Me encantaba sentir su coñito de Cris frotándose por mi pierna, mientras no paraba de masturbarme.

Solté la mano del clítoris de Elena y la pasé por detrás de Cris, abrazándola. Bajé por su espalda, hasta llegar a su culito. Me encantaba tocarlo, estrujarlo. En una subida y bajada por mi pierna, uno de mis deditos se coló en su culo.

Cris se puso como loca, y comenzó a lamerme el cuello como una loba. le estaba encantando frotarse su coñito contra mi pierna y que le metiese el dedo en el culo. Aumentó el ritmo de mi paja y ahora se sumaron las manos de Elena, que me tocaban mis huevos y mi culito. Estábamos totalmente entregados a la pasión, una de mi manos estaba en el culo de Cris, metiéndole dos dedos, la otra estaba en el coñito de Elena, masturbándola cada vez más rápido. Cris, subida y bajaba por mi pierna restregando su coño contra mí y podía sentir como le follaba el culo con mis dedos. Sus manos me masturbaban y me tocaban el culo y por último Elena, disfrutando de mis dedos y de mi culito.

De repente, se desató la tormenta, Cris ya no pudo más y su cuerpo comenzó a convulsionar en el agua, su espalda se arqueaba mientras sus jadeos se convirtieron en gritos. Como loca mientras tenía su orgasmo, aumento rápidamente el ritmo de su mano en mi miembro. Escucharla como jadeaba y gritaba y su frenética mano que no paraba en mi pollón, hizo que inevitablemente me inundara mi orgasmo,  y empezara a soltar borbotones de semen en el agua. Como una cadena, mientras yo sentía mi orgasmo, mis manos aceleraron en el coñito de Elena, por lo que esta, y a la vista de lo excitados que estábamos, comenzó a gritar como una posesa mientras me tiraba del pelo y me abrazaba con mucha fuerza.

Fue brutal. Un orgasmo marino como nunca antes habíamos tenido ninguno de los tres. Nos quedamos unos minutos más en la misma postura agarrándonos y sobándonos para por fin, buscar los bañadores y bikinis y volver a la orilla.

Estábamos exhaustos y con una sonrisa de oreja a oreja los tres, sabíamos que en el fondo los tres lo estábamos deseando y que por supuesto nos habíamos quedado con ganas de más. Pero eso ya no sería bajo el sol.

Deberes de Buen Ahijado

Woauu!!!    Paty, que afortunada!! De donde sacaste al  muchachote  que se está asoleando en  tu  alberca?

_ Ahhhh  es Danilo, mi ahijado, está por graduarse este año, le  sortearon las prácticas universitarias en esta ciudad, así que me acompañará un par de meses.

_  Y esa novedad?  Pensé  que te incomodaban las visitas que se extendían por más de una semana

_Pues sí, pero es el hijo de una buena amiga que me ayudó mucho cuando vivía en provincia, y  ahora que estoy  en posibilidades de extenderle la mano, no puedo portarme desagradecida; además mi ahijado es un buen chico, hace los mandados  y da mantenimiento en la casa, así que quien sabe  y hasta termine extrañándolo cuando se vaya.

_De seguro amiga , de seguro, siempre se extraña a una persona tan  servicial,  en todo caso me alegro mucho de  que al fin  alguien  pueda encargarse de tu “mantenimiento” , digo… del mantenimiento de tu casa…..

_Jajaja, Marlene tu siempre de mal pensada,  En fin, me  alegra que se quede una temporada,  no habíamos tenido mucho contacto últimamente pero nos estamos acoplando  bien.

_ Acoplando? mmmmm    no me digas que  entre ustedes ya…

_Entre nosotros nada!  Ya  te dije que es  mi ahijado, y por si fuera  poco el muchacho hasta podría ser mi hijo

_Bahh, tu hijo….de cuando acá la edad es un impedimento para darse un gustito

_y dale con lo mismo, hoy sí que estas pesada no?

_Perdona  amiga, perdona, pero me  enerva que quieras seguir sola, ya es hora de que superes tu  divorcio,  se fue!!, se largo con otra y qué!! , da dos chirlazos al pasado y disfruta que solo se tiene una vida.

Me quedé pensativa, había algo de razón en las palabras de mi amiga, mi marido se había ido  llevándose mis ganas de volver a ilusionarme; me marcó tanto el hijo de puta, que ni siquiera se me antojaba  sentir el roce de otro cuerpo en mi piel.

Parece extraño pero me acostumbré a vivir sin sexo, en más de cinco  años nadie volvió a hundir mi  colchón, ni a volcar su apetito en mi cuerpo.  No es que aun  amara a mi ex y mucho menos que le esperara, sino que simplemente no se me antojaba compañía bajo el riesgo de ser lastimada nuevamente.

Mi refugio era mi trabajo,  la familia,  unas pocas amistades de los viejos tiempos y un cachorrito que consentía como al hijo que nunca tuve, pero claro, no estaba dispuesta a reconocer   que a veces la soledad duele, así que en voz casi inaudible murmuré:

_No exageres… aunque no lo entiendas a mi modo soy feliz

Mi ano pide ser cogido

Por fin Mario apareció, lo mire con curiosidad, esta era la primer ves que un hombre me desnudaba y me cogería delante de el…se quedó de pie en la entrada, no perdía detalle, las manos de mi amante en turno se deslizaron por los costados de las pantaletas…con movimientos delicados las fue deslizando, levante primero un pie, después el otro, y como si se tratara de un trofeo, doblo la prenda y la guardo en el bolso de su pantalón.

Rodeo mi cintura, atrayéndome a su pecho, sin importar que Mario estuviese presente, seguí bailando pegada a su pecho, totalmente desnuda, sin pudor alguno…la música termino y tomándome de la mano me llevo al sillón, me indico que tomara asiento mientras servía unas copas, cruce mis piernas, Mario me observaba del otro lado de la habitación.

Me di cuenta que estaba excitado, y eso me dio gusto, con las copas en la mano regreso Arturo, me ofreció una y la tome sin negarme, dio vuelta y se dirigió a donde Mario observaba.

-¿deseas seguir mirando? ¡Si gustas puedes salir!  Quizá regresar en un par de horas.

-no, si deseo mirar.

-de acuerdo, pero recuerda, solo puedes mirar, no puedes participar ni hablar.

-sí, lo sé.

-Arturo regreso a mi lado, encendió un cigarrillo y mientras fumaba, tomo asiento a mi lado, una bocanada de humo, acaricio mi cuerpo, me miro y sonriendo me dijo.

-Sonia, pon música, deseo seguir bailando preciosa.

-me puse de pie y camine a donde estaba el estéreo, seleccione la pista y regrese a su lado…Mario me seguía con la mirada, me pregunte en silencio que pensaba de mirar a su mujer caminar desnuda en casa de un extraño.

Arturo se puso de pie, y antes de que me sentara, me dio vuelta, dejándome de espaldas a él, tomo mis pequeñas tetas y las apretó suavemente con sus grandes manos, las acaricio y yo me estremecí, sin poder evitar un suspiro de placer…ahahahaha, sus dedos aprisionaron mis pezones y los apretaron suavemente, estos se irguieron, por la excitación, cerré los ojos, y apreté mis piernas, la excitación inundaba todo mi cuerpo.

La caricia en mis tetas se prolongó por varios minutos, los gemidos aumentaron de tono…sus manos se deslizaron por mi cuerpo, lentamente y se detuvieron al llegar a mi cintura, separo mis piernas, y sentí una de sus manos buscar mi vulva pasando por mi ano, con las yemas de sus dedos acaricio mí ya hinchado clítoris.

Ahahahahah, gemí con desesperación, cuando  su dedo pasó de forma rápida pero suave por mis labios vaginales…las piernas me temblaban por el deseo y la excitación, mire a Mario y note que se tocaba su pene, estaba muy excitado. Nuevamente la música termino y apartándose de mí me dijo.

-nuevamente pon otras pistas.

-camine y puse la música, mientras el servía dos copas más, me dio una y esta vez no espere y la tome de un solo trago…quería embriagarme, con él, seguir disfrutando sus caricias, me tenía muy caliente, estaba dispuesta a todo, pero el parecía querer llevarme al límite.

Sirvió una copa más, me la dio y nuevamente la tome de un trago, me tomo por la cintura y me llevo al centro de la habitación, bailamos abrazados, sus manos subían y bajaban por mi cintura, al llegar a mis nalgas las apretaba, atrayéndome a él, nuevamente cerré los ojos, y sentí el efecto del licor, sentí que flotaba, me olvide de Mario y busque con ansiedad sus labios, mi lengua entro con desesperación en la suya, mi cuerpo hervía por completo.

-¿quieres que te coja?  ¿Deseas sentir mi verga en tu raja?

-¡si, lo deseo mucho!

-antes, tienes que ganarte el premio, tienes que mamar mi verga muy sabroso, y yo te mamare la raja… ¿te gusta que te mamen la raja?

-¡sí, me gusta mucho!

-¿te gusta sentirte puta?

-sí, mucho, esa palabra me taladro el cerebro y sentí algo que jamás había sentido, era el primero en decirme “puta” y me gusto, me excite más.

-me tomo de la mano y me llevo a la sala, se tendió en la alfombra y me sentó en su cara, su lengua se deslizo por mi vulva, mientras con sus manos tomaba mis tetas, yo misma me movía sobre su boca tratando sentir tanto placer como fuera posible, las fuerzas abandonaron mis piernas y caí sentada por completo en su boca, su lengua entro y salió tantas veces como él quiso.

Me ayudo a ponerme de pie, me dijo me sentara y con una calma que me ponía más caliente, se fue desnudando, por fin se quitó la última prenda, el bóxer, una hermosa verga salió desafiante, erguida y apuntando al techo de la casa.

Trate de tomarla con mi mano, y llevarla a mi boca, el dio un paso atrás y sonriendo me dijo.

-espera pequeña, tienes que aprender a ser paciente y disfrutar al máximo el momento.

-me puso de pie, y en un movimiento rápido, me tomo por la cintura, y me elevo por el aire, me dio un giro y mi vulva quedo a su disposición, mientras su rica verga estaba igual frente de mi boca…la cual me apresure a abrir para recibir tan delicioso ejemplar, sus venas estaban hinchadas, y enrojecidas, pase mi lengua por la punta y él se estremeció, al igual que yo…al sentir la punta de su lengua tocar mi clítoris, por primer vez estaba en esa posición sexual, me pareció fantástico, un momento mágico;   no sé cuánto tiempo disfrutamos de esa posición, pero fue algo delicioso, ahora me deposito en el piso y esta vez paso sus manos por mis piernas, me elevo y ahora quede sentada en su cara, nuevamente chupo mi vulva, me aferre a su cabello, y sentí el inconfundible momento de mi primer orgasmo, él se apresuró a chupar mi leche, me bajo despacio y me sentó en el sofá, mi cuerpo se sacudía violentamente, por el delicioso orgasmo alcanzado.

-pasado el momento, se puso de frente a mí, y me dio su verga, para que la mamara, con una ansiedad inusual la engullí toda, sentí que me ahogaba, pero seguí adelante, la chupe tan delicioso que en pocos minutos sentí su leche correr dentro de mi garganta, trague toda.

Se apartó de mi lado y mirando a Mario le dijo sin inmutarse.

-caray muchacho, que deliciosa puta tienes, eres afortunado.

Se dirigió a servir dos copas más, las tomamos, esta vez con calma, me miro y con su sonrisa me dijo.

-¿quieres sentir mi verga?

¡Sí! Es lo que más deseo ahora, cógeme por favor.

-Separa las piernas, lo más que puedas, y por nada las cierres…si las sierras no habrá verga.

Separe las piernas como me dijo, su mano bajo y metió dos de sus dedos, lo lubricado de mi vulva le facilito la acción, con un movimiento rápido que parecía un pistón, metió y saco su mano tan rápido como pudo, ahahahahahha, diossssssss hahahahaha…se escucharon mis gemidos, un torrente de líquido escapo de mi sexo, saco sus dedos escurriendo, caí sobre mis rodillas desfallecida, pero con una satisfacción única.

-mire a Mario y comprendí que estaba disfrutando tanto como yo, Arturo se sentó en el sofá, me dijo me subiera y me ensartara yo sola, de espaldas a el…poco a poco me metí su verga, disfrutando la penetración, mi vulva palpitaba de excitación, por fin entro toda, él puso mis pies sobre sus piernas y me abrió como nunca lo había estado, me tomo de la cintura, sin soltarme metió y saco su verga, mi cuerpo estaba mojado por el sudor.

Después de unos minutos, se quedó quieto, ahora yo inicie movimientos de cintura, después se me ocurrió tratar de sacar su verga sin hacerlo del todo, cuando estaba solo la punta dentro, me sentaba y repetí la acción varias veces.

-ahahah, vamos putita sácame toda la leche, decía con la respiración entrecortada, cada vez que me decía “puta” mi excitación crecía, mis movimientos se hicieron más rápidos, y en cuestión de segundos, exploto dentro de mí.

Sentía las palpitaciones de su verga dentro de mi vulva, me aparto y saco su verga escurriendo líquidos de ambos, sin darle tiempo me apresure a meterla en mi boca, dejándola totalmente limpia…me miro y sonriendo dijo.

-vaya, sí que eres una buena puta, ahora solo me falta una cosa para terminar la faena.

Me inclino en el sofá, separo mis piernas mientras yo me tomaba del respaldo, paso su lengua por mi ano, y me retorcí de placer, esa caricia que solo Roberto me había dado, ahora Arturo demostraba que igual sabía hacerlo, sus manos separaron mis nalgas, y nuevamente chupo mi ano, ya me palpitaba, era el momento de sentirla dentro, sin pensarlo le rogué, como jamás lo había hecho con nadie, ni siquiera con Mario…por favor Métela, no puedo más hazlo yaaaaa.

Quiero ser una puta completa, hazme lo que quieras, pero metelaaaaaaa.

-ahahaha, ahí te va, puta, tómala.

Sin piedad la metió de un solo movimiento, no sentí dolor solo placer, me cogió  por todos lados, lo disfrute como nunca, termino en mi ano, sentí su leche hirviendo correr hacia adentro, después saco su verga, y todavía se masturbo, y termino derramando su leche en mis vellos púbicos, me dijo que no los limpiara, sonriendo.

-no los limpies, así te iras a casa, cuando llegues muéstrale a tu marido como vas de cogida, que mire tu culo y tu raja abiertas por mi verga.

-se apartó, tomo unos billetes y me los dio, diciendo, toma pequeña puta, me has dejado sin leche.

Me apresure a vestirme, tome los billetes y antes de salir miro a mi esposo y le dijo, eres afortunado amigo, pero ella es una verdadera puta, necesita más vergas para estar satisfecha, si están de acuerdo podemos organizar una especie de orgia, quizá 5 o 6 vergas así podrá estar satisfecha. Salimos en silencio de aquella casa, Mario me abrazo y me pregunto.

-¿estás bien Sonia?

-si mi amor, ¿te gusto lo que has mirado?

-Sonia, estoy demasiado caliente, jamás pensé que lo gozaras de esa forma, tenemos que llegar pronto a la casa quiero metértela, no puedo más, y como dijo Arturo quiero mirar tu vulva y tu ano como quedaron.

Al llegar a casa nos desnudamos tan rápido como pudimos, me separo las piernas y miro mi vulva, todavía salía leche de ella, después separo mis nalgas y miro mi ano abierto, toco la leche que traía en mis bellos, y sin esperar a que me bañara, me metió su verga, en pocos minutos termino dentro de mí.

Al siguiente día, platicamos lo sucedido, y la propuesta de Arturo, de la orgia, yo acepte, con la condición de que yo pasara un fin de semana completo con Roberto, Mario acepto, ahora ambos disfrutábamos más, el conoció a Arturo y acepto cogerme mientras Mario miraba…por mi parte disfrute el encuentro y seguiría teniendo de amante a Roberto.

Busque con la mirada, a Mario, quería mirar su reacción…no logre ubicarlo, las manos de aquel hombre buscaban afanosamente los botones de mi blusa, uno a uno fueron separados, con delicadeza aparto la prenda de mi cuerpo, ahora busco el broche del sostén, éste cayó al suelo,  mientras continuamos bailando al ritmo de la música. Al sentir sus manos deslizarse por mi espalda, sabía que ya no había vuelta atrás, la falda cayó al suelo, ahora solo quedaba con las pantaletas y las zapatillas sobre mi cuerpo.